Cómo jugar al aire libre con los niños

Jugar al aire libre ayuda al desarrollo físico y personal de los niños

Jugar al aire libre fuera de casa es uno de los mejores planes que puedes proponer a tu hijo. Tanto a los bebés como a los niños les encanta salir a la calle, mirar todo, explorar cada detalle que les llame la atención. Además, ellos pasan un buen rato al mismo tiempo que mejoran su desarrollo físico y personal.

Aunque los niños también se entretienen mucho jugando en casa, el hecho de salir al parque para ellos supone un momento muy especial, están en un ambiente que no les es tan familiar y pueden dejar volar su imaginación hasta creer que van a vivir una verdadera aventura, además de un tiempo de socialización, creatividad y practicar algo de ejercicio.

¿Qué hacer con los niños al aire libre?

Jugar al aire libre con los niños

Cuando apenas cuentan con un año de vida, los bebés todavía no tienen la musculatura lo suficientemente desarrollada como para poder columpiarse o tirarse por un tobogán. A esta edad lo mejor es que jueguen con la arena o monten en los columpios destinados a los niños más pequeños, pero siempre bajo la supervisión de los adultos para evitar accidentes innecesarios.

A partir de los dos años, ya tienen la fuerza suficiente para balancearse sin ayuda en columpios adaptados a su edad o tirarse por el tobogán. Además pueden empezar a jugar con balones, raquetas, bicicletas, etc., siempre sin salirse del perímetro del parque. Y a partir de los 4 añitos ya pueden combinar toda clase de juegos en los columpios y la arena con otros juegos tradicionalesy con unas reglas predeterminadas como el escondite, la comba, el corro de las patatas, etc.

Jugar a descubrir la naturaleza

Además de ir al parque, o jugar con la pelota o la bicicleta o patinar, a los niños también les divierte mucho salir a conocer la naturaleza. Para ellos, ir al campo a pasar el día, salir a pasear por el bosque o ir a una granja escuela a ver a los animales, parece la gran aventura de su vida. Descubrir la naturaleza supone no sólo disfrutar del aire libre y sin contaminación, también es un momento para que los niños conozcan las reglas que se deben respetar.

Es importante que le cuentes a tu hijo que no hay que pisar las plantas, no hay que arrancar las ramas de los árboles, que la naturaleza hay que respetarla y cuidarla. Además también es un buen momento para empezar a inculcarle y hacerle asimilar la enorme importancia que tiene reciclar y cuidar el medio ambiente si quiere poder seguir disfrutando de esos paisajes.