La matronatación. El primer contacto del bebé con el agua

Los bebés en la matronatación. Entrevista con Elena Martínez Albertos

No hay nada más placentero para el bebé cuando su madre o su padre le sonríe, lo abraza, le hace un masaje o se mete con él en el agua para jugar. Potenciar los vínculos emocionales entre padres e hijos debe hacer parte de la rutina diaria de la familia. Elena Martínez Albertos es co-directora, asesora pedagógica y consultora familiar de SWIMandCOACH, y en esta entrevista a GuiaInfantil.com, ella habla sobre la matronatación, una técnica que cada día despierta más el interés de muchos padres.

Clases de matronación para bebés y mamás

Los beneficios de la matronatación para los bebés

¿Cómo se puede estimular la emoción de un bebé en el medio acuático?
Los bebés son movimiento y emoción. La mirada, las caricias, las palabras y la posibilidad de que quien les guíe en su primer aprendizaje sean precisamente las personas más cercanas a él, les ofrece confianza y tranquilidad. Las emociones son dobles, de los papás que tienen que aprender a enseñar y de los bebés que se encuentran frente a un universo de movimiento y sensaciones que conocían (desde el vientre de su madre) y a las que fácilmente se acostumbrarán.

¿Qué es y a quién está orientada la matronatación?
La matronatación está orientada a bebés desde los 3 meses hasta los 3 años de edad, momento en el que se inicia su entrada a la escolarización y que además, si ha seguido los cursos de matronatación continuadamente, momento en el que alcanza su primera autonomía en el agua. Especialmente para los que trabajamos con el método swimandcoach, la matronatación es una forma de comunicación entre padres-hijos en la que, bajo nuestro consejo y orientación, ellos enseñan a sus hijos a nadar y a que respeten los límites. Es necesario entender que el aprendizaje no es rectilíneo ni fácil pero si muy gratificante y el mejor medio para conocer las respuestas de los hijos ante diferentes situaciones y estímulos. Es muy divertido ver como los papás instintivamente aguantan la respiración mientras sumergen a sus hijos y como sonríen y chillan igual que ellos cuando tiramos algún material al agua para que los peques lo recojan, ESO ES COMPARTIR.

¿Cuándo se puede decir que un bebé está preparado para empezar con la matronatación?
El bebé puede iniciar baños más prolongados en casa, que le permitan distender su cuerpecito desde que se le seca el cordón umbilical. A la piscina iremos a partir del tercer mes, cuando se supone que el bebé ya esté vacunado y que se han visto sus reacciones a las vacunas, tiene unos horarios más previsibles y las mamás están más acostumbradas a su pequeño. Eso sí, es recomendable que en los primeros meses los bebés esté en el agua por sólo 10 min. Se irá prolongando el tiempo poco a poco hasta llegar a los 30 minutos máximos. A estas edades no es necesario ni aconsejable que se queden por más tiempo.

Antes de apuntar al bebé a una clase de matronatación, ¿qué cuidados deben tener los padres?
Lo primero y más importante es conocer la instalación y qué nos debe ofrecer. Es importante que haya comodidad de accesos, temperaturas adecuadas tanto en vestuarios como en piscina, (el agua tiene que estar entre 30 y 32 grados, no más, los niños se mueven, y como ya hemos dicho, cuando son muy pequeñitos, de 3 a 5 meses, están poco tiempo en el agua. El agua fría es muy desagradable y si está caliente no estimula), mucha higiene en los bordes de las piscinas, en los accesos y lavabos, etc. Actualmente la higiene en el agua tiene controles rutinarios. También se debe exigir que se demuestre que el técnico o responsable de la actividad tenga formación en esta especialidad. Y que sean los padres los que guíen sus hijos en los ejercicios sugeridos por el profesor. Lamentablemente, cerca del 75 por ciento de las instalaciones que ofrecen estos cursos no tienen a nadie especializado detrás. Por lo demás, se debe mantener vigilancia constante para evitarse accidentes como ahogamientos, caídas o que entre agua al oído del bebé.

Qué aprenden los bebés en la matronatación

Qué aprenden los bebés en la matronatación. ¿A nadar, a no tener miedo, a superar obstáculos...?
Sobretodo si el método es adecuado, el niño/a aprenderá a superar obstáculos, a desear y demandar más retos, a ganar confianza y más control de su cuerpo. El niño hasta los dos años y medio aprox. no tiene un cuerpo; el niño ES un cuerpo y de su movimiento depende su comunicación, su expresión y su autonomía.

Un niño al que se le ayuda a enfrentarse a nuevos retos y a entender el ensayo- error, ensayo- acierto desde la más tierna infancia será un niño no más inteligente a nivel académico (no va a ser mejor matemático) pero sí más inteligente a nivel emocional (sentirá más confianza en si mismo). ¿Perder el miedo? no pueden perder algo que no solo no tienen la capacidad de tener, sino que en esas edades no conocen, lo irán aprendiendo de los mayores. ¿A nadar? por supuesto, si ponemos al niño en contacto permanente con el agua y con progresiones adecuadas, aprenderán a nadar. ¿En un trimestre? NO. Depende del niño y la asistencia en 3 años, aproximadamente. ¿Que los bebés flotan? todos, eso no significa que pueda un bebé de 6 meses salir nadando de una piscina el solito, dependerá de muchos factores.

Aparte de la matronatación, ¿qué otra actividad podrían desarrollar los padres para potenciar la emoción de su bebé?
Estar con ellos y para ellos. ¿Haciendo qué? no haciendo otra cosa que dedicarles un tiempo en exclusiva. Puede ser durante un masaje después del baño, puede ser escuchar música y canturrear juntos mientras los mecemos o los tenemos junto a nuestro cuerpo. También puede ser aprender los nombres de las partes del cuerpo o de los colores de una estancia. Lo único importante es que toquemos al niño, lo besemos le demos caricias aparte de la voz y la mirada. Como decía Frédérick Leboyer en un libro sencillo y precioso, Xantala, los niños tienen que ser bien tocados y alimentados tanto en el estómago como en la piel.

Cuando son más mayorcitos, se debe animarles a conseguir retos no haciéndoselo sus padres, claro, sino estando a su lado para animarles a esforzarse y conseguirlo por si solos. Se puede motivarlos a que empiecen nuevas actividades motrices, saltando, bajando escaleras, subiendo en triciclos, etc. Es bueno recordar que ayudarles a crecer, no es satisfacer todas sus demandas sino enseñarles a conseguir logros por ellos mismos, desde ponerse de pie, montar en bici hasta nadar.