La endometriosis. Causas y síntomas de la endometriosis

Cómo reconocer los síntomas de la endometriosis

La endometriosis está considerada una enfermedad progresiva, debido a que, con el paso del tiempo, trozos de endometrio o de mucosa uterina se implantan fuera del útero. Hoy, la endometriosis afecta a aproximadamente 180 millones de mujeres en todo el mundo, además de ser una de las causas para la infertilidad femenina.

En la mayoría de los casos, los focos de endometriosis se localizan en la zona pélvica (peritoneo, ovarios, intestino o vejiga), pero también pueden implantarse en otros órganos (piel, pulmones). Estos focos están sujetos a la influencia de las hormonas del ciclo menstrual y, lo mismo que el endometrio, también evolucionan de forma cíclica y sangran.

Que puede causar la endometriosis

Qué es la endometriosis

A pesar de décadas de investigación sobre el tema, los estudios científicos aún no han encontrado la causa de la endometriosis y se barajan varias teorías. Una de ellas, se basa en la menstruación retrógada, que consiste en el sangrado uterino a través de las trompas de Falopio. Este fenómeno hace que una parte de la menstruación que discurre por las trompas, caiga en el abdomen, en lugar de expulsarse hacia el exterior.

Otra teoría apunta hacia un posible defecto de la inmunidad responsable de la limpieza de microbios y de células anormales en el abdomen. El número de defensas no está disminuido, sino que tiene una menor calidad. Esto impediría que se reconociesen como extrañas las células endometriales (normalmente, sólo dentro del útero) y les dejarían paso libre para su siembra en los órganos internos.

La herencia genética es otra de las teorías que intenta explicar las causas de la endometriosis, debido a que normalmente se encuentran varias mujeres afectadas en la misma familia.

Tamaño y forma de los focos de endometriosis

La sangre que contienen en su interior los quistes o focos de endometriosis les confiere una coloración marrón-rojiza. En el cuerpo, se disponen en forma de pequeñas baldosas planas. Su tamaño puede oscilar desde uno o dos cm hasta los diez o quince. Si parte del líquido que contienen se vierte al abdomen, produce inflamación y, como consecuencia, tejido de defensa o cicatricial.

Si estas cicatrices se forman entre dos órganos, aparecen las adherencias y pueden involucrar a útero, ovarios, trompas e intestino. Si la endometriosis infiltra la pared uterina a modo de raíces, forma adenomiosis, y el útero aumenta de tamaño, se hace más blando y doloroso. Si afecta a la vejiga de la orina puede dar molestias con la micción y pequeñas pérdidas de sangre con dolores abdominales semejantes a espasmos y diarrea.

¿Qué síntomas produce la endometriosis?

En algunas mujeres, la endometriosis no produce síntomas y el diagnóstico se produce por casualidad al ser operada de otra patología. Pero, también es posible que presente alguno de estos síntomas o varios combinados:

- Dismenorrea o dolor menstrual. Generalmente, el dolor se debe a la formación de prostaglandinas en el tejido endometrioso, que provocan fuertes contracciones uterinas.

- Dispareunia o dolor con las relaciones sexuales. Si la penetración vaginal presiona alguna de las zonas afectadas por la endometriosis, como los ovarios (que se sitúan detrás y en la parte más baja del útero), el techo vaginal y los ligamentos uterosacros (encargados de mantener el útero en posición correcta y cerca de la parte más baja de la columna vertebral en el hueso sacro), causa dolor.

- Sangrado uterino anómalo. Los cambios que la endometriosis provoca pueden alterar el ciclo endometrial y generar pequeñas pérdidas extemporáneas.

- Problemas reproductivos. La esterilidad (imposibilidad de conseguir un embarazo) o la infertilidad (abortos de repetición) son motivos de consulta, que permiten el diagnóstico de endometriosis. Esta enfermedad puede alterar la fertilidad a través de varios mecanismos: inflamación dentro del abdomen, que impida la unión entre el óvulo y el espermatozoide; adherencias pélvicas que impidan el movimiento normal de las trompas e incluso las obstruyan; endometriosis en los ovarios que impida la normal ovulación y fabricación de las hormonas sexuales y secreción de sustancias dentro del abdomen que no sean habituales y entorpezcan el proceso normal de fertilidad.

Una vez conseguido el embarazo, las mujeres con endometriosis presentan un riesgo mayor de aborto, que disminuye cuando se ha corregido la enfermedad. Al parecer, estas sustancias anormales fabricadas por la endometriosis y las alteraciones de las defensas que generan, pudieran ser las responsables de estas pérdidas gestacionales de repetición.

Marisol Nuevo. Guiainfantil.com