El cáncer de mama. ¿Cómo detectarlo a tiempo?

Una mamografía al año aumenta las posibilidades de detectar el cáncer

El riesgo de padecer cáncer de mama se incrementa con la edad. No obstante, es importante tener en cuenta otros factores de riesgo a la hora de padecer un cáncer de mama como la edad, ciertos factores raciales, hormonales, personales (estructura mamaria anómala) y familiares (cáncer de mama familiar de primer orden) que pueden aumentar la frecuencia de aparición de esta enfermedad.

Cáncer de mama: entre los 20 y los 35 años

Cáncer de mama

Su incidencia entre los 20 y los 35 años es muy baja y sólo aparecen lesiones malignas en un 3 a 5 por ciento de las mujeres entre 30 y 35 años de edad. Sin embargo, se suelen diagnosticar lesiones quísticas y fibroadenomas de carácter benigno, que no presentan ninguna patología. De cada 10 consultas por nódulos en el pecho, de ocho a nueve, corresponden a patologías de carácter benigno relacionadas con los cambios hormonales y la estructura de la propia glándula mamaria.

No obstante, cuando una mujer nota un bulto en el pecho de forma esporádica o en la autoexploración periódica mensual, es recomendable que acuda a su médico especialista para poder determinar su naturaleza, que suele ser benigna en la mayoría de los casos.

Cáncer de mama entre los 35 y los 45 años

Las posibilidades de curación del cáncer de mama aumentan cuando se detectan lesiones pequeñas y, hoy día, gracias a las exploraciones cada vez más precoces, las lesiones tumorales se pueden detectar a tiempo. Por este motivo, es necesario que las pacientes con un alto riesgo familiar directo en madre o hermanas, se realicen un primer estudio con mamografía de base a los 35 años de edad. 

Cáncer de mama a partir de los 45 años

Los controles periódicos radiológicos, los seguimientos de estructuras glandulares patológicas y el screening son los pilares fundamentales para realizar diagnósticos muy iniciales, con curaciones por encima del 90 por ciento, a partir de los 45 años. El riesgo de padecer cáncer de mama aumenta a partir de los 45 años, ya que casi el 40 por ciento de las mujeres diagnosticadas de cáncer de mama tiene menos de 50 años de edad. Por este motivo, es recomendable que todas las mujeres comiencen a realizarse mamografías, a partir de los 40 años, de forma anual. 

Curación y esperanza para el cáncer de mama

El descubrimiento inicial temprano de una lesión, que se diagnostica de poco tamaño, es un dato de suma importancia para la curación en este tipo de cáncer.

Es muy importante tener en cuenta que el cáncer de mama no presenta ninguna sintomatología y que, a pesar de las campañas de autoexploración mensuales, las lesiones pequeñas de 5 u 8 mm, no se pueden detectar con la palpación. Para que un nódulo se palpe por la propia mujer tiene que tener un diámetro por encima de 1 cm aproximadamente. Sin embargo, los estudios radiológicos, es decir, las mamografías pueden descubrir lesiones de menos de 1 cm. En estos casos, las posibilidades diagnósticas son del 90 por ciento.

¿Cirugía radical o conservadora?

La mastectomía amplia, la cirugía radical, era un tratamiento rutinario en los años 60 y 70. Hoy, solamente está indicada la mastectomía en un 30 por ciento de los casos, es decir, en procesos tumorales múlticéntricos, difusos y en situaciones especiales. La mayoría de las pacientes se pueden reconstruir el pecho en el mismo acto operatorio.

La cirugía conservadora o parcial de la mama es el tratamiento de elección en un 70 por ciento de los casos por dos motivos. El primero se debe a los controles radiológicos y a los modernos equipamientos diagnósticos, (tales como la mamografía 2D, la ecografía 3D, la Resonancia Magnética de campo completo, y más modernamente la tomosíntesis o mamografía 3D), que permiten detectar y tratar tumores más pequeños. El segundo consiste en realizar tratamientos primarios, que se basan en la reducción de los tumores más grandes con la quimioterapia neoadyuvante, para someterlos luego a la cirugía parcial.

Asesoramiento: Doctor Armando Tejerina, especialista en Obstetricia y Ginecología, director del Centro de Patología de la Mama y presidente de la Fundación Tejerina.

Marisol Nuevo