Viajar con niños alérgicos

Consejos para salir de vacaciones con niños alérgicos

Salir de viaje con los niños requiere mucha organización, pero si además, alguno de ellos padece una alergia es imprescindible ser previsor para llevar en la maleta todo lo que pueda necesitar el niño, en caso de que presente una reacción alérgica, en algún momento del viaje, ya que la exposición al aire libre durante la primavera o el verano puede desencadenarla.

Mientras la familia está en casa, es fácil mantener las alergias a raya, pero cuando sale, algunas precauciones básicas pueden pasarse por alto y es preciso tomar ciertas medidas para evitar crisis alérgicas. Así, por ejemplo, los viajes pueden convertirse en experiencias realmente traumáticas para los alérgicos si no se toman las medidas necesarias para evitar las amenazas por alergenos.

Consejos para salir de viaje con niños alérgicos

Viajar con niños alérgicos

Los niños alérgicos deben estar prevenidos durante los viajes para evitar que su alergia se pueda agravar. Por tanto, tanto él como su familia deben conocer las medidas que pueden tomar para no correr riesgos:

1. Medicamentos.
Lleva en la maleta todos los medicamentos del tratamiento para la alergia, tanto los preventivos como los correctivos. Incluye inyecciones de epinefrina para casos de emergencia.

2. Si viajas en coche.
- Conviene lavarlo antes del viaje para eliminar cualquier acumulación de polvo o ácaros. Antes de comenzar el trayecto, elimina cualquier rastro de polvo o ácaros dentro del circuito de aire acondicionado, encendiéndolo durante 10 minutos con las ventanas abiertas.

- Viaja con las ventanillas cerradas.

- Realiza el trayecto a primera hora de la mañana o en la noche, cuando el aire es más limpio.

3. Si viajas en avión o en tren.
- Huye de la sección de fumadores del aeropuerto o de la estación e indica al personal de la aerolínea o de la compañía de tren, cualquier necesidad especial que pueda tener debido a la alergia.

4. Lugar de vacaciones.
- Si viajas con tu familia a casa de tus parientes o amigos, puedes compartir con ellos tu problema de alergia para que puedan preparar la habitación del niño adecuadamente. Conviene también coordinar con ellos un plan de acción en caso de una crisis alérgica.

- Si vas a quedarte en un hotel con tus hijos, pregunta si disponen de cuartos antialérgicos y avisa al personal sobre tu tipo de alergia. En estos casos, es conveniente llevar su propia ropa de cama, para evitar la exposición a los ácaros.

- Si el niño es asmático, lleva un nebulizador portátil

- Evita olvidar el teléfono de su médico para cualquier consulta de emergencia. Si viajáis lejos, pide al pediatra del niño que te recomiende algún médico que pueda prestarle atención en la zona a la que se dirige.

- Adquiere un seguro médico para viajes.

5. Al aire libre.
- Presta especial atención a los insectos. La picadura puede producir urticaria intensa y una hinchazón exagerada. Para evitarlos, es preferible llevar cubiertas de ropa todas las partes del cuerpo y usar lociones contra las picaduras de insectos.

- Evita que el niño entre en contacto con epitelios de animales, manteniéndole alejado de los mismos.

- Si padece dermatitis atópica, evita que su piel esté expuesta al sol, sobre todo, en las horas centrales del día y exposiciones prolongadas antes de las 12:00 horas o después de las 16:00 horas.

6. Reacciones graves.
En la mayoría de los niños, las manifestaciones alérgicas son de carácter leve, pero la alergia es imprevisible y puede dar un susto en cualquier momento. Cualquiera que sea la sustancia que la produce, puede causar un choque anafiláctico que se manifiesta con mareos, visión borrosa, bajada de tensión, dificultad para respirar y pérdida de conciencia, síntomas que pueden llevar a un estado grave debido a una parada cardiorespiratoria. Aunque es poco frecuente, hay que saber que puede ocurrir y, si es así, cómo actuar.

Marisol Nuevo