7 alimentos que cuidan el corazón de los niños

Qué alimentos mejoran y protegen el corazón en la infancia

Iván Carabaño AguadoPediatra

El corazón es el símbolo del cariño, el amor, el afecto. Ya de adultos empezamos a preocuparnos por su cuidado, pero lo ideal sería hacerlo antes, desde la más tierna edad infantil.

Dado que el aparato cardiovascular nos tiene que durar toda la vida, lo mejor es cuidarlo como oro en paño desde que somos niños. A continuación exponemos una serie de consejos alimentarios para garantizar al máximo su salud.

7 alimentos que benefician el corazón de los niños

Niño agarra naranja

1. Aceite de oliva. El aceite de oliva aporta 'grasas buenas'. Actúa como un modulador del colesterol, favoreciendo su depuración, con lo cual evitamos que se deposite en las paredes de las arterias, dentro de lo que se conoce como 'placas de ateroma'. Dichas placas son las que acaban por obstruir el flujo normal de la sangre. Recomendamos el uso del aceite de oliva virgen extra, en crudo, junto con una ensalada. Hagan ensaladas divertidas con sus hijos. Incluyan sus frutas favoritas, y jueguen con las texturas (por ejemplo, es muy agradable el contraste la textura blanda del tomate y el crujiente firme del pan tostado). 

2. Pescado azul. Aporta grasas buenas, tipo omega 3. Dentro de los pescados azules, los más recomendables con los de pequeño tamaño, capturados cerca de nuestras costas (por ejemplo, un buen boquerón malagueño). Los podemos hacer en una fritura, tras envolverlos en harina de garbanzo. Los garbanzos son legumbres ricas en ácido fólico, que es uno de los nutrientes favoritos de los glóbulos rojos. Recuerde otro truco para conseguir que las frituras sean más saludables: lleve el aceite a temperatura muy caliente (180º), e incluya en la sartén pocos elementos.

3. Frutos secos. Los pediatras nos ponemos muy pesados recordando que no los pueden consumir los niños de menos de 5 años, por el riesgo de que se broncoaspiren con ellos. Pero por encima de esa edad, se los podemos ofrecer. Nueces, cacahuetes o almendras (todos ellos sin salar en exceso) pueden ser el colofón excelente de una buena comida. Contienen grasa buena, como el aceite de oliva o el pescado azul.

4. Naranjas y mandarinas. Los cítricos aportan fibra y vitamina C. La fibra contribuye a eliminar el exceso de colesterol y la vitamina C evita que la grasa depositada en las arterias se oxide. Recuerde ofrecerles a sus hijos frutas de temporada (en España, disponemos de estas frutas tan saludables a finales de Otoño e Invierno). 

5. Legumbres. Generan pasión y odio a partes iguales entre la población infantil. Le damos un consejo: hable con sus hijos, y que ellos se decanten por su presentación favorita. Unos le dirán que les gustan en ensalada; otros, en cocido; otros, salteadas con un poco de acite; otros, en puré. Las legumbres, al ser ricas en fibra, favorecen que el colesterol se elimine del organismo.

6. Coliflor. Bien lavada, en crudo, cortada en tiras, son un snack perfecto para acompañar un guacamole suave, tal y como un día me recomendó el padre de uno de mis pacientes. Aporta fibra en abundancia. Puede generar un efecto gancho que le haga probar otras coles, o introducirse en el mundo del brócoli.

7. Chocolate negro. Si bien a los niños, el que les suele gustar es el chocolate con leche, las propiedades del chocolate negro le convierten en la opción más saludable. El chocolate negro evita la oxidación de la placa de ateroma, y contiene fibra vegetal.

Informe a su hijo de que estas son buenas opciones para su corazón. Complemente esta buena alimentación con la práctica regular de ejercicio físico aeróbico, y con una buena hidratación. Ya sabe lo que siempre decimos los pediatras: mejor el agua y los zumos naturales que los refrescos envasados.