El orden de los alimentos en la dieta complementaria del bebé

Cómo introducir los alimentos en la dieta del bebé desde los 6 meses

Carlota ReviriegoNutricionista

Alrededor de los seis meses de edad, los bebés suelen estar preparados para empezar a tomar alimentos sólidos, por lo que es conveniente estar atentos a signos como su interés por la comida de los adultos, la pérdida del reflejo de extrusión (que les hace expulsar aquello que entra en la parte anterior de la boca) y el ser capaces de mantenerse erguidos en posición sentada.

Hasta entonces, la leche materna, o artificial si no se está amamantando, es suficiente para cubrir sus necesidades nutricionales. Sin embargo, a partir de esta edad,  podrían empezar a aparecer carencias y es por ello que se recomienda empezar a introducir otros alimentos. Es la llamada alimentación complementaria.

Qué orden debe seguir la alimentación complementaria en los bebés

Bebé come puré

Tradicionalmente los pediatras o los centros de salud vienen proporcionando una lista de alimentos a las mamás, en muchos casos tan concreta que especifica las cantidades concretas de cada uno de ellos que deben utilizarse. Sin embargo, ¿es esto necesario?

Lo cierto es que, respetar recetas o un orden concreto a la hora de introducir los nuevos alimentos en la dieta del bebé, es absolutamente innecesario. Hay que respetar no obstante ciertas normas, como no introducir alimentos con alto riesgo de alergias o alimentos duros con posibilidad de causar atragantamiento, pero por lo demás, el introducir antes la pera o el plátano, la judía verde o el calabacín, no tiene importancia. Teniendo esto en mente, pueden establecerse una serie de normas básicas que respetar.

7 normas básicas al introducir alimentos complementarios en la dieta del bebé

1. Esperar a que el bebé esté preparado para empezar a introducir alimentos nuevos en su dieta.

2. Empezar por sólo una comida al día, y seguir ofreciendo el pecho con regularidad como se hacía antes de empezar la alimentación complementaria.

3. No importa si se elige empezar por frutas o verduras, y no tienen por qué ser mezclas, puede ofrecerse un puré de pera, un plátano maduro machacado o una manzana en finas tiras si se elige la opción del baby led weaning. En el caso de las verduras los purés suelen funcionar mejor si tienen verduras más dulces como la zanahoria.

4. Introducir carne debe ser una de las prioridades, ya que el hierro es uno de los micronutrientes que la leche materna no aporta en suficientes cantidades. El pescado y el huevo pueden causar alergias por lo que no deben estar los primeros de la lista, y deben introducirse con precaución.

5. Respetar el ritmo del bebé, empezara solo probando la nueva comida y poco a poco se ira interesando más y comiendo más. No son necesarias cantidades grandes, ya que esto solo es una prueba, no se trata de cambiar su dieta sino de presentarle alimentos nuevos para que los conozca y acepte. El bebé ira manifestando sus propios gustos y lo hará saber.

6. Deben evitarse algunas verduras por diferentes motivos. Las verduras de hoja verde como las espinacas o las acelgas no deben introducirse hasta pasado el año de edad, y a partir de ahí, deben introducirse en pequeñas cantidades. Las demás, así como las legumbres, pueden elegirse según lo que se consuma en casa normalmente. No hay necesidad de que el bebé coma calabaza si en casa no se come.

7. Algunas frutas también deben posponerse, como la fresa, el kiwi o el melocotón, ya que pueden relacionarse con alergias. Las demás, pueden elegirse sin problema. De nuevo, no hay necesidad de que el bebé coma mango si en casa no se come.

Cada casa tiene unos menús y el objetivo final de la alimentación complementaria debe ser que el bebé pruebe los alimentos que su familia come con regularidad, para adaptarse a las comidas familiares lo antes posible.