La dieta blanda para niños y bebés

¿En qué consiste una alimentación a base de dieta blanda?

La dieta blanda es una dieta no irritante para el estómago. Su función es facilitar la digestión con la ingesta de alimentos ligeros, que puedan ser fácilmente asimilados a su paso por el estómago.

El tiempo que invertimos en hacer la digestión depende básicamente de los alimentos que hayamos comido. Las digestiones más rapidas, cuya duración es de una hora aproximadamente, son las compuestas por líquidos y alimentos vegetales. En cambio, cuando tomamos alimentos con mucha grasa como carne roja o de cordero, huevos fritos o alimentos muy condimentados o edulcorados con azúcares, necesitaremos tres horas o más para integrar los nutrientes al torrente sanguíneo.

¿En qué consiste la dieta blanda para los niños?

Bebé come puré

La dieta blanda es una dieta que mecánicamente, químicamente, fisiológicamente y térmicamente es no irritante. Para reducir al máximo los problemas en la digestión no sólo se debe cuidar el tipo de alimentos que vayamos a dar a los niños, sino también el tipo de elaboración. Así, en la dieta blanda los alimentos deben estar hervidos, cocidos al vapor, al horno o a la plancha empleando una nula o mínima cantidad de aceite para mejorar su tolerancia digestiva.

En la preparación de las comidas para una dieta blanda deben excluirse los chiles, la pimienta, el pimiento morrón y las especias. También se deben excluir los postres, a excepción de los yogures. Y además, es importante acompañar los alimentos de abundantes líquidos, pero se debe evitar café y el té negro (que no están recomendado para los niños), el chocolate y las bebidas gaseosas.

¿Cuándo se prescribe la dieta blanda a los niños?

La dieta blanda se prescribe, a menudo, a los niños con problemas estomacales. Gracias a esta dieta de fácil asimilación en pocos días el estómago suele recuperar su equilibrio normal. No obstante, también ayuda a pacientes con úlcera péptica, colitis ulcerosa, gastritis, colitis mucosa, estreñimiento, diarrea, diverticulitis o diverticulosis y en las enfermedades relacionadas con un mal funcionamiento de la vesícula biliar. También suele indicarse después de una cirugía, a partir del momento en que el paciente empieza a tolerar líquidos.

Hay que destacar la importancia de la reposición de líquidos para la recuperación del niño, ya que muchos de los problemas estomacales de los niños están asociados a vómitos y procesos diarreícos, que facilitan la pérdida de líquidos y conlleva el consiguiente peligro de deshidratación. Por tanto, para recuperar la pérdida de nutrientes y sales minerales, es importante realizar una buena reposición hidrolítica bebiendo soluciones hidrotónicas como la limonada alcalina que se prepara con agua, el zumo de 1 limón, 2 cucharadas de azúcar o sacarina, una pizca de sal y ½ cucharada de bicarbonato.

Respecto a la fibra de los alimentos, diversos estudios han demostrado que la fibra dietética no genera sobreesfuerzo ni tiene efecto irritante sobre la mucosa del intestino, pero algunos niños y adultos pueden presentar problemas de gases intestinales y vientre inflamado (condición conocida como distensión abdominal), por lo que es necesario modificar el esquema nutricional para evitar molestias.

Alimentos permitidos en una dieta blanda

- Pechuga de pollo o pavo a la plancha, al horno o hervida
- Pescado a la plancha, al horno o hervido
- Arroz blanco
- Zanahoria cocida
- Manzana
- Jamón de York
- Plátanos
- Yogures 

Aquí tienes algunas propuestas de recetas de dieta blanda para niños y bebés.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com