Alimentación de la embarazada en verano

Qué alimentos debe ingerir la embarazada en época de calor

Carlota ReviriegoNutricionista

Estar embarazada durante la epoca estival supone, en muchos casos, enfrentarse a situaciones únicas como la inapetencia causada por el calor o los desajustes en la dieta durante los viajes o periodos vacacionales.

Respecto a la alimentación, apunta estos consejos para cuidaros tú y tu bebé de forma correcta durante los días de calor. 

7 consejos sobre la alimentación de la embarazada en verano

Alimentación de la embarazada en verano

Durante el embarazo no hay que comer por dos, pero si conviene, sobre todo hacia el final del segundo trimestre y hasta dar a luz, aumentar levemente la ingesta calórica. A veces esto se convierte en un reto, con nauseas y ardor de estómago que parece que no van a desaparecer nunca. Si éste es el caso, puede ser útil seguir estos consejos:

1. Llevar siempre a mano algo para picar, el estómago vacío suele aumentar la sensación de nauseas, e incluso confundirse con ella. Los alimentos secos suelen ser de mejor aceptación en estos casos y un puñado de frutos secos, por ejemplo, es una opción muy saludable para asegurar ese aporte extra de energía sobre las necesidades individuales que se recomienda hacia el final del embarazo. 

2. Es mejor hacer muchas comidas al día, y más ligeras, que una única comida copiosa.

3. Conviene no saltarse el desayuno, aunque sea simplemente un pequeño picoteo de fruta, pan tostado o frutos secos. 

4. Cuando el problema es la inapetencia, y las porciones habituales parecen imposibles de terminar, puede resultar mejor tomar dos pequeñas porciones, tapas o pinchos, pudiendo aumentar así la variedad de alimentos ingeridos, en lugar de luchar por terminarse un único plato.

5. A veces, los smoothies o batidos de frutas con yogur y/o helado, se convierten en un gran aliado, más aún si son hechos en casa. Vitaminas de la fruta, calcio de los lácteos y un aporte calórico considerable en un formato refrescante y fácil de consumir es perfecto cuándo no las ganas de comer no acompañan. Si, sin embargo, el dulce no resulta apetecible, las ensaladas de pasta, arroz o legumbres son la alternativa ideal. Atún, huevo o pechuga de pollo como aporte proteico sumado a los carbohidratos de pasta y arroz, y acompañados de guisantes, judias verdes o maíz son un plato completo y equilibrado.

6. Los viajes suponen un trastorno de los hábitos alimentarios que puede traducirse en digestiones más pesadas, ardor de estómago y estreñimiento. Estar bien hidratada cuando se viaja en verano es clave para evitar problemas como la retención de líquidos y otros derivados de la falta de agua, como el estreñimiento. Si bien ésto es importante siempre, lo es más aún cuando se está embarazada, dado el aumento de líquidos corporales. Para evitar el estreñimiento conviene no sólo estar hidratada sino también asegurar un buen aporte de fibra, echando mano sobre todo, de frutas y ensaladas refrescantes. 

7. La ingestión de comida en pequeñas cantidades suele evitar la aparición de digestiones pesadas, y limitar los fritos o las comidas altamente calóricas con grandes cantidades de grasa y las bebidas cabonatadas o con cafeína, puede prevenir el ardor de estómago.

Unos buenos hábitos alimentarios, acompañados de un buen descanso y un estilo de vida saludable son la mejor recomendación para conseguir llevar el embarazo sin demasiadas molestias.