El consumo de grasas en el embarazo
Durante la gestación hay que reducir la ingesta de grasas, pero no eliminarlas totalmente

Las grasas constituyen uno de los nutrientes esenciales durante el embarazo para el desarrollo del bebé. La dieta de la embarazada ha de ser equilibrada  y contener una variedad de alimentos. No se debe realizar por tanto, dieta adelgazante durante el embarazo y mucho menos eliminar las grasas ya que son las reservas de energÃa del organismo y deben suponer alrededor del 30% del consumo diario.Â
Tipos de grasas en el embarazo

Detectar y conocer los distintos tipos de grasas en el embarazo te ayudará a elegir aquellas que son beneficiosas porque envuelven órganos vitales, transportan vitaminas, ayudan a la formación de hormonas o constituyen una fuente de energÃa esencial de aquellas que no traen ventajas asociadas y fundamentalmente elevan el colesterol o triglicéridos.
Grasas saturadas en la embarazada: consumidas en exceso aumentan el nivel de colesterol por lo que hay que limitar su consumo al máximo, pero nunca erradicarlo completamente. Están presentes en la mantequilla, crema de leche, tocino, chocolate o la grasa de la carne. Un exceso de grasas saturadas te harán aumentar de peso rápidamente.
Grasas insaturadas: es importante que consumas estas grasas durante el embarazo ya que protegen los vasos sanguÃneos. Son de dos tipos: las grasas monoinsaturadas presente en el aceite de oliva y frutos secos y las grasas poliinsaturadas, que se encuentran en el pescado azul, margarinas vegetales 100% vegetales o el aceite de hÃgado de bacalao. Las grasas poliinsaturadas incluyen las de tipo omega3, un tipo de grasa que no puede fabricar el cuerpo humano y es conveniente que ingieras a través de la alimentación. El ácido omega3 es importante para el desarrollo cerebral y ocular del bebé.
Las necesidades de grasas en la embarazada
Es conveniente llevar una dieta sana durante el embarazo que contenga los diferentes tipos de alimentos. Los nutrientes presentes en los alimentos ayudarán al desarrollo del bebé y uno de estos nutrientes son las grasas.
Una mujer ganará a lo largo de las 40 semanas de embarazo alrededor de 500 gramos de ácidos grasos. La mayor demanda de estos ácidos grasos se producirá en el segundo y tercer trimestre debido al aumento de las mamas para prepararse para la lactancia, el crecimiento del útero, la placenta y el desarrollo del feto.
Es conveniente tomar al menos cuatro veces por semana pescado azul, rico en ácidos grasos omega3 asà como aceite de oliva y frutos secos. Por otro lado, conviene evitar las grasas durante la gestación que están presentes en la bollerÃa industrial y snacks.
Alba Caraballo. Editora de Guiainfantil.com




































