Las infusiones durante el embarazo

Los peligros de tomar algunas infusiones en la gestación

Carlota ReviriegoNutricionista

Las infusiones de hierbas, en general, no contienen cafeína, salvo el té, ya sea negro, verde o rojo, pero su seguridad durante el embarazo no está del todo probada.

A diferencia de los medicamentos, que son investigados en profundidad y en base a esas investigaciones, aprobados o no por la agencia pertinente, las infusiones, o las hierbas medicinales, no lo son, por lo que poco se sabe de los efectos secundarios que pudieran causar.

Qué infusiones pueden o no pueden tomarse durante el embarazo

Embarazada con taza

En el caso de algunas de ellas, como puede ser el de la manzanilla, no hay estudios suficientes en humanos para inclinar la balanza hacia un lado u otro, ni siquiera los escasos que hay en animales, pueden esclarecer este tema, pero dada su historia de uso durante los años, tiende a asumirse que es segura. La manzanilla puede ser útil para mejorar situaciones de insomnio en la embarazada, ya que favorece la relajación.

Otras hierbas, como el aloe vera, el poleo menta, el diente de león, la artemisa, la caléndula o el ginseng, tienen altas posibilidades de ser inseguras en el embarazo, por lo que deben evitarse, ya que el feto puede verse comprometido con la llegada, vía placentaria, de determinadas sustancias. En particular, las hojas de poleo menta, contienen un monoterpeno que se ha relacionado con abortos y con propiedades toxicas a nivel de hígado y riñones, por lo que, aunque su cantidad en infusión es mucho menor que en el aceite esencial, es más seguro evitar su consumo durante el embarazo.

Si son potencialmente seguras las infusiones de jengibre, tomillo, anís, rooibos, o la infusión de hojas de frambuesa. La infusión de ortigas es segura siempre y cuando solo se utilicen las hojas de la planta, y no las raíces. El rooibos tiene gran cantidad de antioxidantes, el jengibre en infusión puede ayudar con las náuseas matinales durante los primeros meses de embarazo y la infusión de hojas de frambuesa puede ayudar a que las contracciones en el parto sean más efectivas, por lo que se recomienda no tomarla hasta la semana 38 de embarazo. La infusión de ortigas es una estupenda fuente de vitaminas y minerales, incluyendo hierro y potasio y vitaminas A, C y K. También tiene efectos estimulantes sobre el útero, por lo que se recomienda no tomarlo durante el primer trimestre y tampoco hacerlo en cantidades muy elevadas durante el segundo.

Sin embargo, no hay estudios que prueben la seguridad de ninguna de ellas al 100%, por lo que, en cualquiera de los casos, convendría reducir su consumo al mínimo.

Efectos del té en embarazadas

En cuanto a los tés, todos contienen cafeína, aproximadamente unos 40-50mg por taza, dependiendo del tiempo de infusión. En general, los resultados de los estudios realizados en mujeres embarazadas concluyen que dosis superiores a 200mg de cafeína diarias aumentan el riesgo de aborto y parto prematuro, por lo que no se recomienda superar esa dosis. Además, la cafeína se procesa en el hígado, por lo que, en el embarazo, cuando éste ya realiza otras funciones indispensables como la endocrina, puede sobrecargarse si se ingieren cantidades superiores. Sin embargo, la cafeína es la primera sustancia en liberarse en los primeros segundos de infusión, por lo que, descartando el agua de la primera infusión, puede minimizarse la cantidad de la misma en el té. Como beneficio, el té contiene polifenoles que previenen las enfermedades cardiovasculares, y antioxidantes que ralentizan el envejecimiento celular y protegen frente a ciertos tipos de cáncer.