Alimentos que cambian el sabor de la leche materna

Qué alimentos pueden generar rechazo de la lactancia en el bebé

Carlota ReviriegoNutricionista

La dieta materna tras el parto influye en gran medida en la leche que produce el pecho, no en la cantidad ni en la calidad, pero si en los sabores, olores y las cantidades de algunos de los nutrientes que contiene.

El bebé prueba diferentes sabores antes de nacer

Bebé grande mamando

Se ha demostrado que las partículas encargadas de dar sabor a los alimentos son capaces de atravesar la barrera placentaria, por lo que, dentro del útero, donde el feto traga liquido amniótico de manera habitual, está ya en contacto con los sabores más frecuentes de la dieta de su madre. Sin embargo, si bien dentro del útero el bebe no puede hacer nada al respecto, si puede hacerlo cuando está tomando leche materna, rechazándola si el sabor en cuestión le desagrada.

Aunque esto es posible, suele, con más frecuencia, darse el caso de que los bebés alimentados con lactancia materna se sienten más atraídos a probar y aceptar después nuevos alimentos, ya que están acostumbrados a los habituales cambios de sabor de la leche materna. La leche de formula, obviamente, siempre es la misma, con el mismo sabor y olor, salvo que se cambie de marca.

Alimentos que alteran el sabor de la leche materna

En realidad, podría decirse que todos los sabores pasan a la leche materna, pero el bebé ya está acostumbrado a ellos y los conoce desde su estancia intrauterina. Sin embargo, sabores desconocidos o algunos conocidos pero más fuertes o intensos, pueden sorprenderle, tanto para bien, como para mal. 

- Ajo: El hecho de que los sabores de los alimentos pasen a la leche materna es algo que siempre ha intrigado a los investigadores, y hay varios estudios al respecto. Por ejemplo, en uno de ellos, realizado hace más de 20 años, se utilizaron píldoras de ajo para observar su efecto en los lactantes frente a un grupo control al que se administraban píldoras sin ajo (placebo). Curiosamente, cuando la intensidad del ajo era mayor en la leche, más atraídos se sentían los bebés por lactar. Este estudio a doble ciego, donde ni las madres, ni los investigadores sabían quién recibía la píldora de ajo y quién placebo, pudo demostrar la presencia tanto de olor como de esencia de ajo en la composición de la leche materna del grupo de madres que tomaba las píldoras de ajo.

- Espárragos, cebollas, alcachofas y coles de Bruselas: Otros alimentos potencialmente implicados en el cambio intenso de sabor en la leche son los espárragos, verdes y blancos, las cebollas, las alcachofas, o las coles de Bruselas. El sabor y olor de estos alimentos es detectable en la leche durante un espacio de tiempo variable, generalmente, según la intensidad del mismo y la cantidad de alimento ingerido, por lo que, cualquiera que sea el efecto en el lactante, desaparece al cabo de unas horas, volviendo a la normalidad.

El consumo de algunos de estos alimentos suele relacionarse también con la aparición de flatulencias. Este tampoco es motivo para evitar su consumo durante la lactancia, ya que, si bien la madre puede sufrir una terrible tarde de gases después de comerse un plato de coliflor gratinada, por ejemplo, los gases que esta produce no atraviesan la barrera intestinal, no pasan a la sangre, y por tanto, tampoco salen por la leche materna, así que el bebe está completamente a salvo. 

De este modo, aunque no es necesario evitar ningún alimento de antemano porque cambien el sabor de la leche o porque produzca gases, sí puede darse el caso que el bebe rechace el pecho en alguna ocasión debido al cambio de sabor de la leche materna, por lo que es decisión de la madre evitar o no el alimento en cuestión.