Callos o ampollas de succión en el bebé lactante

Características del callo de succión en el recién nacido

Sara Cañamero de LeónMatrona

Es frecuente que a los pocos días de nacer el bebé presente en la parte central del labio superior una protuberancia blanda y transparente de piel. Es lo que conocemos como callo o ampolla de succión.

De callo tiene más bien poco, ya que como hemos dicho su consistencia es blanda, y es común en los bebés que empiezan a succionar (ya sea lactancia materna o artificial).

Cómo reconocer el callo de succión en nuestro bebé

Recién nacido mamando

Las características del callo de succión son las siguientes:

- No resulta molesta para el bebé.

- No requiere un cuidado especial. No hay que arrancarlas, ni necesitan de hidratación especial (no es sequedad labial).

- Es blando, blanquecino y situado en la parte central del labio superior.

- Se suele caer a las semanas de manera espontánea.

En principio lo que necesita es que la piel se acostumbre al roce al que se ve expuesta durante todas las horas al día que el bebé mama.

Causas y síntomas de los callos o ampollas de succión en los bebés

En el comienzo de la lactancia, algunos bebés presentan una protuberancia en la parte media del labio superior. Se trata de callosidades producidas por el roce que ocurre al alimentarlo (con la tetina o con el pecho). Normalmente la causa es esta, otro motivo más por el que el bebé se debe de habituar a su vida extrauterina.

Sin embargo, hay veces que la presencia del callo de succión es un síntoma de un mal agarre por parte del bebé al pecho materno; puede ser un signo de presencia de frenillo lingual. Nos debe hacer pensar que no es fisiológico el hecho de que se presente un callo persistente en el tiempo, acompañado de otra sintomatología como son:

- Tomas muy largas, el bebé se cansa y se queda dormido.

- Inadecuado aumento de peso.

- Chasquido al mamar, se escucha perfectamente como el bebé pierde el vacío al succionar.

- Tomas dolorosas para la madre, presencia de grietas en los pezones.

En estos casos la presencia del callo es debido a que el bebé no se agarra bien, y usa demasiado los labios y las encías para poder succionar. En estos casos es recomendable que la mamá acuda a la matrona o a una asesora de lactancia para que descarte problemas de agarre, presencia de frenillo o corrija la postura.