Grietas o pezón doloroso durante la lactancia

Molestias y dificultades durante la lactancia materna

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

La lactancia materna es la mejor forma de alimentar al bebé desde que nace. Sin embargo, los comienzos a veces no son tan sencillos. Muchas veces llegan acompañados de problemas y molestias que pueden hacer de la lactancia una experiencia dolorosa para la madre.

Una de las molestias que más se dan entre las madres lactantes son las grietas o pezón doloroso. Te contamos en qué consiste y cómo solucionarlo. 

Qué es el pezón doloroso o grietas en la madre lactante

Bebé mamando

Al principio, los primeros días tras el parto, el bebé pasa mucho tiempo agarrado al pecho, hasta que consigue la cantidad de leche que necesita. La piel del pezón es muy sensible, y evidentemente sufre desgaste. Esa piel sensible, sometida a largas horas de fricción y de humedad, hacen que aparezcan grietas. Estas grietas en realidad son heridas que pueden  llegar a ser muy dolorosas. Como las grietas se producen en el pezón, a este problema también se le conoce como pezón doloroso.

Causas y tratamiento para el pezón doloroso en la madre lactante

Lo primero que hay que hacer es buscar el origen de este dolor. Primero se debe comprobar que el bebé se agarra de forma adecuada. Una mala postura durante la lactancia puede ser el origen de las grietas en el pezón, ya que el bebé no succiona de forma correcta. ¿Cómo saber si el bebé se agarra al pecho de forma correcta? Debe mamar succionando parte de la areola, no sólo del pezón. 

Otra de las posibles causas de las grietas es que el bebé tenga un frenillo lingual que le impida succionar de forma adecuada la leche. En este caso, el bebé mastica el pezón en lugar de succionar. 

Una vez que solucionemos el tema del agarre, las grietas, de forma natural, se van a ir curando. Para acelerar este proceso, se recomienda dejar el pecho al aire el mayor tiempo posible.

Vídeo sobre las gritas o el pezón doloroso en la lactancia