La alimentación de la madre lactante en verano

Consejos nutricionales para madres que dan el pecho en época de calor

Las investigaciones científicas aseguran que una mujer que amamanta debe comer y beber más durante el periodo de la lactancia. Afortunadamente, el estado nutricional de la madre -salvo en casos de desnutrición extrema- no interfiere en la capacidad de producción láctea ni en la calidad de la leche materna. Pero, con la llegada del verano, la alimentación de la mamá debe contener una mayor cantidad de agua para mantener su equilibrio hídrico. 

¿Se debe cambiar la alimentación durante la lactancia?

Madre da el pecho en playa

Se podría decir que el bebé siempre se lleva la mejor parte. Por ese motivo, es la mujer la que se tiene que cuidar porque, de lo contrario, su salud podría perjudicarse. En la mayoría de los casos, la responsabilidad de albergar a un ser humano conlleva hábitos saludables, que suelen prolongarse también durante la lactancia.

De hecho, para mantener un adecuado estado nutricional, la alimentación de la madre durante la lactancia no debe ser muy diferente de la que tenía cuando estaba embarazada.

La composición de la leche materna apenas depende de lo que come la madre. La composición de la grasa en la leche sí que obedece en parte a lo que la mujer ingiera. Así, comer más fruta y no abusar de los dulces no va a mejorar la salud del bebé, sino la de la mamá.

Existe controversia sobre la cantidad de calorías de más que habría que ingerir durante la lactancia, pero el cálculo teórico siempre diferirá de la realidad. Los estudios apuntan a una ingesta diaria recomendada de 2.700 kcal, 500 calorías más que la mujer que no da el pecho.

Cómo mantener la hidratación correcta durante la lactancia

Las madres lactantes coinciden en que dar el pecho da mucha sed. Pero, ¿cuál es el motivo? El 88% de la leche materna es agua, por lo que la hidratación durante la lactancia resulta especialmente importante para la mujer, ya que la producción de leche aumenta considerablemente la pérdida de agua. 

Así, durante este periodo es necesario tener un consumo adecuado de agua para compensar las pérdidas provocadas por la producción de leche materna. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) recomienda que las mujeres lactantes incrementen su consumo de agua, alrededor de 700 ml/día, es decir, que se consuma 2.700 ml de líquidos por día.

Pero, independientemente de las recomendaciones teóricas, una mujer que esté amamantando debería beber lo que necesite. Ni más ni menos. Y no forzarse a beber una cantidad determinada, ya que es falsa la creencia popular que afirma que cuanta más agua se beba, más leche se produce. De hecho, se han realizado experimentos científicos con mujeres lactantes que, durante semanas, bebieron varios litros de agua al día y el resultado fue la misma cantidad de leche.

Y qué duda cabe, lo más recomendable y saludable para hacer frente al calor es beber agua, zumos naturales o infusiones frías, así como evitar los refrescos azucarados y burbujeantes. 

Susana Torres

Asesora de lactancia

Colaboradora de Guiainfantil.com