Lactancia materna en mujeres con hipotiroidismo

Posibilidad de dar el pecho al bebé en madres con hipotiroidismo

Sara Cañamero de LeónMatrona

El hipotiroidismo es una situación en la cual la glándula tiroides no produce suficientes hormonas tiroideas. Suele ser más frecuente en mujeres que en hombres, y a menudo se diagnóstica durante la analítica del primer trimestre de gestación.

La glándula tiroides es un órgano muy importante, ya que las hormonas que produce controlan la manera en la que las células de nuestro organismo controlan y emplean la energía (metabolismo).

Síntomas de hipotiroidismo en embarazadas

Bebé mamando

Las causas del hipotirodismo son múltiples, y entre los síntomas encontramos:

- Aumento de peso sin explicación

- Estreñimiento

- Cansancio

- Peor tolerancia al frío

- Tristeza, apatía, depresión

- Palidez, piel seca, cabello quebradizo

Una vez diagnosticado, el tratamiento es muy sencillo y los síntomas se controlan. El endocrino nos recetará hormona tiroidea que sustituye el déficit que tenemos.

El hipotiroidismo durante el embarazo y la lactancia materna

Durante el embarazo se produce un aumento en la demanda de hormona tiroidea de entre un 30 y 50%. En las primeras semanas de gestación la tiroides de la madre es la única fuente de hormona tiroidea para el feto, por lo que los controles han de ser rigurosos y frecuentes, un diagnóstico precoz puede evitar complicaciones en el embarazo y posteriormente, en la lactancia.

En ocasiones un hipotiroidismo no controlado puede llegar a producir hipogalactia, es decir, ausencia o disminución significativa de producción de leche en la madre. Esto sucede porque la presencia de la hormona tiroidea es un requisito fundamental para que se inicie la producción de leche. Si esto se da, el tratamiento hormonal sustitutivo permitiría mantener la lactancia. El contacto piel con piel madre-hijo, dar el pecho a demanda y las tomas nocturnas tienen un efecto mayor en la producción de leche. Para ayudar a la madre en su producción se pueden incluso utilizar galactogogos –siempre durante un tiempo limitado y bajo supervisión médica-.

En contra de lo que se pueda pensar, si una mujer padece una alteración de la glándula tiroides y está sometida a tratamiento farmacológico, la lactancia no está contraindicada.

No obstante, y como siempre decimos, el diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado de las alteraciones tiroideas son las mejores armas para favorecer la salud tanto de la madre como del bebé.

Información completa y correcta es lo que muchas madres reclaman y necesitan. Por desgracia, debido a la desinformación muchas mujeres abandonan la lactancia.