Qué es la ingurgitación mamaria en la lactancia

Cómo afecta a la mamá lactante y a su bebé la ingurgitación mamaria

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

Uno de los problemas que pueden aparecer durante los primeros días de lactancia materna es la ingurgitación mamaria. Sucede en el momento de la subida de la leche, en esa primera semana tras el parto.

La ingurgitación mamaria hace que la madre lactante se encuentre agotada y con dolor. Te explicamos en qué consiste exactamente y cómo tratarla. 

Qué es la ingurgitación mamaria y cómo afecta a la madre lactante

Madre lactante

Entre el tercer y quinto día tras el parto, la madre lactante pasa de tener calostro a tener leche materna. En ese momento, la mamá puede notar una sensación de malestar general, de mal cuerpo, una sensación muy parecida al estado gripal. A esto se le conoce como ingurgitación mamaria. Entre sus síntomas:

- Malestar general. 

- Subida de forma puntual de la temperatura. 

- Tensión en las mamas.

El volumen de las mamas aumenta mucho, y eso crea una tensión en ellas, un síntoma muy característico de la ingurgitación mamaria. Además, el pecho se pone más duro, lo que dificulta el agarre del bebé para mamar. En este caso, es importante solucionar rápidamente el problema de la leche que no se puede drenar, ya que de lo contrario, la ingurgitación mamaria puede desencadenar en una mastitis.

Soluciones para la ingurgitación mamaria en la lactancia

Lo fundamental es conseguir que el bebé vacíe el pecho. Para eso, primero hay que ablandarlo. ¿Cómo?

1. Aplicar un poco de calor local antes de la toma. Basta con una ducha caliente en la zona. 

2. Vaciar el pecho un poco, de forma manual o con ayuda del sacaleches. Sólo hasta notar el pecho un poco más blando.

3. Poner al bebé al pecho para que termine de vaciarlo él.

4. Después de la toma, aplicar frío en la zona.

Si la madre se encuentra muy molesta, puede tomar algún antiinflamatorio.

Vídeo sobre la ingurgitación mamaria en la lactancia