Tipos de pezón para amamantar

Problemas con la lactancia materna

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

Algunas veces la recién estrenada madre se desespera porque su hijo no consigue agarrarse al pecho y mamar correctamente. La lactancia materna no está exenta de complicaciones. Una de ellas, es la forma del pezón de la madre. Existen circunstancias que hacen de la lactancia una opción complicada y dolorosa. 

Los tipos de pezón en la mujer

Bebé mamando

Existen cinco tipos de pezón:

1. El pezón normal: se dice que el pezón es normal cuando sobresale unos milímetros de la areola en su estado normal y aumenta sin problemas por ejemplo ante un cambio de temperatura o la manipulación táctil. 

2. El pezón plano: a veces se confunden con la areola, pero sí reaccionan ante la estimulación y pueden volverse normales durante la lactancia materna. Su única peculariedad es que es más corto de lo común.

3. El pezón invertido: estos pezones tienen una apariencia de hoyuelos, ya que están hundidos. Se pueden extraer mediante la cirugía. Sin embargo, si los conductos de leche quedan restringidos, hará imposible la lactancia materna. Existen distintos grados de pezones invertidos. En el primer grado la obstrucción de los conductos de leche es muy pequeña, lo que hace posible que se pueda amamantar al bebé. Estos casos se conocen como pezones pseudo-invertidos. El segundo grado crea dificultades a la hora de optar por la lactancia materna. Y se habla de tercer grado de pezón invertido cuando la lactancia materna es imposible.

4. Pezones hinchados: Son muy similares a los pezones planos. Son pezones que pueden sobresalir con la manipulación pero que inmediatamente vuelven a retraerse, lo que presenta problemas durante la lactancia materna

5. Pezones unilaterales: ocurre cuando uno de los pezones se invierte y el otro no.

Cómo saber si una mujer tiene pezón invertido

Si tienes dudas sobre si tienes un pezón invertido o pseudo invertido, puedes hacer esta prueba: presiona la zona de la areola con los dedos suavemente unos 3 cm por detrás del pezón. Si el pezón continúa hundido, se trata de pezón invertido en primer grado. Si al presionar la zona de la areola aumenta ligeramente, se queda en la misma linea de la areola o sobresale un poco por encima de ella, tienes un pezón pseudo-invertido. 

Los tipos de pezón y los problemas de lactancia materna

El tipo de pezón no tiene por qué ser determinante a la hora de dar de mamar al bebé, aunque sí puede crear problemas y en determinados casos hacer muy complicada la lactancia materna. Por ejemplo, en el caso de pezón grande (de 12 a 23 mm), éste puede rozar el paladar del niño y provocarle arcadas. O en el caso de pezón pseudo-invertido o plano, puede que el bebé tenga serias dificultades para agarrarse al pecho. Para esto exiten las pezoneras, que se usan también cuando la madre sufre el dolor de las grietas en los pezones, aunque muchos niños las rechazan.