Alimentos que no se deben congelar

Cómo conservar la comida de los niños de forma segura

Carlota ReviriegoNutricionista

El congelador es un aliado más a la hora de tener comidas preparadas y listas para recalentar o ingredientes preparados para una poner a punto una comida casera sin pasar por el mercado.

Sin embargo, ¿pueden congelarse todos los alimentos?, ¿cuáles no? En Guiainfantil.com te contamos cómo conservar los alimentos con los que elaborarás la dieta de tus hijos de forma sana y segura.

Alimentos indicados para congelar

Los alimentos que se pueden congelar y los que no

- Muchos alimentos congelan estupendamente, como la carne, el pescado o la mayor parte de las verduras, judías verdes, guisantes, coliflor y brócoli o zanahorias, por poner un ejemplo. Sin embargo, suele ser conveniente escaldarlas antes de la congelación, para mantener sus nutrientes al máximo, aunque no es estrictamente necesario.

- Otros alimentos se pueden congelar dependiendo para que vayan a utilizarse tras su descongelación, ya que su textura puede verse alterada, por ejemplo frutas como plátanos o fresas si se van a usar en batidos o helados, o tomates, pimientos o calabacines, si se van a usar en una salsa.

Alimentos no indicados para congelar

- Sin embargo, no todos los alimentos deben congelarse, ya que algunos pierden sabor y textura al descongelarse. Las patatas son uno de estos alimentos. Debido a su composición, y en concreto a su elevado contenido en agua, las patatas aguantan muy mal la congelación. Al descongelarlas, el aspecto firme de la patata deja de serlo para pasar a ser una especie de esponja incapaz de retener el agua en su interior.

- Del mismo modo, la pasta no congela demasiado bien, por lo que no conviene hacer de más para almacenar. 

- Las verduras usadas para ensalada son otro de los alimentos que, por su elevado contenido en agua, no congela bien. Además, en este caso, las hojas tienden a tornarse marrón, dándole un aspecto desagradable, y pierden su firmeza. También su contenido en micronutrientes puede verse afectado, ya que, a la vez que dejan de ser capaces de retener el agua, también dejan de retener todas las vitaminas hidrosolubles y parte del contenido en minerales.

- Los huevos, ya sean crudos o cocidos, no soportan el proceso de congelación. Sin embargo, separando claras de yemas o batiendo ambos, bien juntos o individualmente, el proceso de congelación es algo más indicado, aunque no se recupere al 100% su estado original. 

- Los productos lácteos tampoco llevan bien la congelación, ya que es difícil recomponerlos y conseguir recuperar su emulsión original.

Reglas básicas para congelar los alimentos

- Enfriar la comida antes de congelar.

- No volver a congelar alimentos que ya han sido congelados. Al descongelar los alimentos las bacterias presentes empiezan a multiplicarse, aumentando su población, por lo que, si vuelve a congelarse, el número de bacterias presente a la hora de descongelar es alto, ya que el congelado no mata las bacterias, pudiendo causar problemas. Si el alimento se ha cocinado tras su descongelación puede volver a congelarse, siempre que se manejen y respeten las temperaturas.

- El alimento o la comida debe estar bien envuelto para evitar su deterioro en el congelador.

- Etiquetar los alimentos con la fecha de congelación, y respetar los tiempos máximos de almacenamiento. El congelador debería revisarse con frecuencia y no deberían mantenerse alimentos o comidas más de 9 meses.