Beneficios y peligros del marisco para los niños

Cuándo introducir el marisco en la alimentación infantil

Paola Andrea CoserNutricionista

No existe un criterio unánime acerca de cuándo introducir los mariscos en la alimentación infantil. Algunos consideran que se pueden introducir desde los 6 meses en adelante, pero dado que es un alimento altamente alergénico, es recomendable retrasar la introducción a partir de los 2 años, en especial si alguno de los padres presenta alergias alimentarias.

Síntomas de la alergia al marisco en los niños

El marisco y los niños

El riesgo de desarrollar alergia alimentaria viene determinado por varios factores como la herencia, exposición al alergeno, alteraciones gastrointestinales y factores ambientales. La herencia genética determina de manera importante la predisposición a sufrir alergias. En caso de que ambos padres sean alérgicos, existe entre un 47% y un 100% de que el niño también lo sea, y sólo el 13% cuando ninguno de los padres lo es.

Los síntomas de la alergia a los mariscos son muy parecidos a los de otras alergias alimentarias:

- Hinchazón en la cara, los párpados, la lengua y labios.

- Picor en la piel.

- Pequeñas ampollas, enrojecimiento especialmente en manos.

- Dificultad al respirar.

- Vómitos y diarreas.

Los síntomas aparecen entre los 15 minutos y dos horas después de la ingestión, o al manipular el alimento o simplemente por la inhalación de los vapores durante la cocción; en algunos casos pueden aparecer los síntomas después de 7 horas.

Consejos para niños alérgicos al marisco

- Excluir el alimento (mariscos) de la alimentación del niño.

- En niños muy sensibles evitar la exposición inhalatoria.

- Leer el etiquetado nutricional, en especial en sopas, salsas, productos que lleven saborizantes o gelatina de pescados, grasas como el aceite de hígado de bacalao, paellas, etc.

- Evitar los restaurantes de mariscos y pescados.

Qué beneficios aporta el marisco a la alimentación infantil

Existe una amplia variedad de mariscos:

- Crustáceos: bogavante, cigala, gamba, langosta, langostino, cangrejo de mar, buey de mar, centollo, nécora y percebe.

- Moluscos: almeja, berberecho, coquina, mejillón, navaja, ostra, vieira, lapa, bígaro, cañadilla, búsano, calamar, pota, pulpo y sepia.

El consumo de marisco es importante porque nos aporta  proteínas, grasas de buena calidad y vitaminas como la vitamina B12, la vitamina E, y minerales como el selenio, el fósforo, el zinc  y el yodo.

A pesar de las buenas propiedades nutricionales que tienen los mariscos, no es obligatoria la introducción de los mismos en la alimentación temprana del niño, en especial si tenemos dudas de una probable alergia alimentaria. Además los nutrientes presentes en los mariscos (vitaminas, minerales y proteínas) pueden ser aportados por otros tipos de alimentos