La miel en la alimentación de los niños

Beneficios de la miel en la alimentación infantil

El proceso mediante el cual las abejas transforman el néctar de las flores en miel puede parecer mágico, pero no lo es. Como también parecen mágicas las propiedades de este delicioso producto en la alimentación de niños y adultos. La miel es uno de los alimentos que más beneficios reportan al organismo, por eso es conveniente incluirla en la alimentación infantil.

Ante el aumento de la obesidad infantil, los padres estamos cada vez más preocupados por la alimentación de nuestros hijos. ¿Qué estamos haciendo mal? La propuesta es una alimentación más natural, una vuelta a los productos básicos más saludables y naturales traídos directamente de la naturaleza a nuestro hogar. Y la miel es una de esas joyas de la naturaleza que los niños no se pueden perder.

Beneficios de la miel en los niños

Niña con su madre echando miel en tortitas

La miel es uno de los alimentos más completos y  que más beneficios aportan a la salud de los niños. Se trata de un producto con un alto contenido en vitaminas y minerales, que favorece el crecimiento de los más pequeños y además aporta toda la energía que los niños necesitan para afrontar las largas jornadas escolares.

Además, la miel aumenta la producción de glóbulos rojos, protege el sistema circulatorio, regula el sistema nervioso y favorece la recuperación física y mental después de un esfuerzo como la temporada de exámenes, por ejemplo. El sistema inmunitario también recoge los beneficios de la miel aumentando las defensas y protegiendo a los niños de las infecciones más frecuentes.

Cuándo incluir la miel en la alimentación de los niños

Existe una polémica en torno a la miel y la alimentación de los bebés. Se han observado casos de botulismo infantil en bebés con el sistema digestivo inmaduro relacionados con el consumo de miel. Aunque los expertos no llegan a un acuerdo sobre si el riesgo es real o no, aconsejan no incluir este alimento antes de que el bebé tenga 1 año.

A partir de ese momento, el posible riesgo de botulismo por ingerir miel desaparece y el niño puede obtener todos los beneficios de este alimento que es casi un elixir de salud. La mejor forma de que los niños consuman miel en su dieta diaria es incluirla en su desayuno. Un niño que se acostumbre a tomar un desayuno completo y saludable será un niño lleno de energía y se convertirá en un adulto saludable.

Es hora de sustituir la bollería industrial del desayuno por alimentos deliciosos y naturales. Una cucharadita de miel en un vaso de leche o una tostada de pan con miel no deberían faltar en el desayuno de nuestros niños. La merienda es otro de los momentos en los que podemos incluir la miel en la dieta diaria infantil con una tostada de queso fresco o queso de untar regado con miel. No temas que el niño ponga problemas ¿quién podría resistirse a unas tortitas con miel?

Laura Vélez. Colaboradora de Guiainfantil.com