Nutrientes que aportan energía a los niños

Alimentos contra la fatiga y el cansancio de los niños

Carlota ReviriegoNutricionista

Todos tenemos días mejores y peores, del mismo modo que tenemos comidas que nos gustan más y menos, incluso dependiendo del día. Según los científicos, esto se debe a una posible relación entre las necesidades del organismo y las comidas ingeridas, que repercute directamente en los niveles de energía. De este modo, podría aplicarse el razonamiento a la inversa, utilizando los nutrientes para nuestro beneficio.

Qué nutrientes ayudan a los niños a tener más energía

Nutrientes que favorecen la energía y la concentración

- Glucosa: es el alimento del cerebro, por lo que favorece la concentración, a la vez que, al ser el combustible que los músculos necesitan para funcionar, es la fuente de energía principal para el día a día. La falta de glucosa en sangre o hipoglucemia se traduce en una falta de energía y capacidad de concentración, cansancio y apatía, además de mal humor y una limitada agilidad a la hora de reaccionar. La glucosa se puede obtener a partir de carbohidratos complejos, más saludables que los simples, y que se encuentran en los cereales integrales, las verduras y las legumbres. Los carbohidratos simples más sanos pueden obtenerse de las frutas, ya que van acompañados de vitaminas y/o minerales, mientras que el azúcar o la miel, por ejemplo, no aportan al organismo nada más que glucosa, por lo que conviene no consumirlos en exceso. Sin embargo, una vez que los niveles de glucosa en sangre se encuentran dentro de los límites normales, el incremento en el consumo de glucosa no supone una mejora en la capacidad de concentración ni en la energía. 

- Carbohidratos: La serotonina es un compuesto químico que favorece la relajación y aumenta la sensación de felicidad, mejorando, en general, el estado de ánimo. La serotonina se genera en el organismo a partir de triptófano, un aminoácido esencial que se proporciona mediante la dieta. La necesidad de triptófano se suele traducir en un antojo de cosas dulces y/o carbohidratos. De hecho, aunque no hay evidencia científica que apoye el hecho de que cuando más triptófano se consuma, más animado y relajado se está, si lo hay del hecho de que la ausencia de triptófano se traduce en un peor humor, pasividad y un más alto índice de estrés.

- Cafeína: actúa como un estimulante, aligerando los síntomas de cansancio y fatiga, y aumentando la sensación de alerta y la excitación, aunque también puede aumentar la irritabilidad o incluso causar dolores de cabeza si no se está acostumbrado a ingerir estas bebidas.

Carencias alimenticias que favorecen el cansancio

- En cuanto a vitaminas y minerales, la falta de hierro aumenta el cansancio, la fatiga y la sensación de aletargamiento, incluso antes de que se diagnostique su carencia (anemia).

- Por otra parte, la falta de selenio, presente en carne, pescado y frutos secos, se relaciona con la depresión y los cambios drásticos de humor, y la falta de vitaminas del grupo B aumenta la irritabilidad y la apatía. Las vitaminas del grupo B pueden encontrarse en cereales integrales y la mayor parte de los alimentos de origen animal, como la carne y los lácteos, además de muchas frutas y verduras.

Aunque en determinados momentos el médico puede recomendar el consumo de suplementos vitamínicos, siempre es más recomendable que el correcto aporte de vitaminas, minerales y macronutrientes provenga de una dieta sana y equilibrada.