Bulimia nerviosa. Cómo afecta a los niños

Síntomas y tratamiento de la bulimia en la infancia

Malena HawkinsPediatra

Uno de los trastornos de la conducta alimentaria más conocidos es la Anorexia Nerviosa. Pero existe otro trastorno de la conducta alimentaria menos conocido, pero más frecuente en los adolescentes, la Bulimia Nerviosa.

Muchos adolescentes y adultos jóvenes que vemos por la calle o conocemos pueden tener bulimia. Las personas con bulimia no llaman tanto la atención como los anoréxicos, pero también sufren mucho y pueden tener trastornos tanto físicos como psicológicos. Son más frecuentes en mujeres, pero los varones también pueden verse afectados. 

Síntomas de bulimia en los niños

Niña come bollo

El enfermo con bulimia tiene obsesión por la comida, y es capaz de 'pegarse atracones', en público o a escondidas. Es un comportamiento de tipo obsesivo-compulsivo, y en su carácter pueden tener rasgos también de este tipo, con obsesiones y/o compulsiones, es decir, pensamientos recurrentes o comportamientos repetitivos. 

Después del atracón el niño se siente culpable, se siente mal por haber tenido una conducta así y suelen vomitar

Los niños y niñas con bulimia pasan desapercibidos, porque mantienen un peso normal. No suelen estar muy delgados ni obesos, sino que mantienen este peso por las 'purgas', porque eliminan las calorías que han ingerido con los atracones, vomitando o haciendo mucho ejercicio, o utilizando laxantes, diuréticos o enemas.

El vómito repetido puede provocar alteraciones de iones en el organismo  (alcalosis hipoclorémica), así como alteraciones en el esmalte dentario y tendencia a tener reflujo gastroesofágico, esofagitis y gastritis. Un signo típico, aunque no se observa en todos los pacientes, son las callosidades en los nudillos que se producen al provocarse el vómito. 

Tratamiento de la bulimia en los niños

El tratamiento de la bulimia requiere un seguimiento psicológico estrecho, con apoyo emocional y conductual en muchas ocasiones toda la vida. 

La mayor parte de pacientes con bulimia nerviosa no requieren ingreso hospitalario.  Dado que la Bulimia Nerviosa es un estado de 'caos alimentario', que alterna periodos de consumo no controlado de alimentos con otros de restricción, es importante la participación del nutricionista, que elabore un plan de consumo controlado de alimentos, así como un terapeuta que colabore con técnicas conductuales, comidas planificadas, registros de los síntomas y de los atracones y purgas. 

La Bulimia Nerviosa suele curarse en el 50% de los casos, mejorar en el 30% y persistir igual en el 20%. Son factores de buen pronóstico el inicio en edades tempranas y el tener poco tiempo de evolución, mientras que la obesidad en la infancia, la autoestima baja y las alteraciones de la personalidad son factores de mal pronóstico.