El cubo bañera que calma al bebé

Bañar al bebé tranquilo y sin cólicos

Si quieres convertir el momento del baño del bebé en una experiencia relajada y agradable, tenemos una idea que te encantará. Se trata del cubo que calma al bebé, una bañera con una forma diferente a la que estamos acostumbradas. Una bañera con forma de cubo.

Te resultará mucho más fácil aprender a bañar al bebé con este cubo porque reduce todos los riesgos que puedo ocasionar una bañera tradicional. Además, tu bebé se sentirá mucho más tranquilo en el momento del baño porque la forma del cubo reproduce el ambiente del vientre materno.

Los beneficios de bañar a tu bebé en el cubo

niño se baña en cubo

El cubo para bañar al bebé presenta ciertas ventajas respecto a las bañeras tradicionales. Y su principal beneficio se observa en que se ha convertido en una bañera anticólicos. La experiencia de muchas madres que han utilizado este cubo en lugar de la bañera clásica nos dice que esta forma de bañar al bebé reduce considerablemente los cólicos del lactante.

El motivo no es otro que la posición que adopta el bebé cuando está metido en su cubo de agua, en posición fetal, en la misma postura que se encontraba en el vientre materno. Lógicamente esta postura le resultará mucho más cómoda y se sentirá seguro y relajado. La temperatura del agua, que permanece caliente durante más tiempo que en las bañeras tradicionales, es también una garantía para que el bebé disfrute de su baño.

El cubo puede ser una bañera muy útil hasta que el bebé pese 8 kilos. Y después se puede reutilizar como cubo para guardar ropita del bebé o cualquier otra utilidad que se nos ocurra. En todo caso, la sensación de un baño seguro y relajado para el bebé es motivo más que suficiente para probar con este cubo anticólicos.

Cómo bañar a tu bebé en el cubo

Este cubo anticólicos capaz de calmar a tu bebé en el momento del baño es el método más recomendado por los pediatras y también por todas la mamás que lo han probado. Y ellos nos dan las recomendaciones básicas para bañar al bebé en el cubo. Hay que llenar el cubo hasta la marca con agua que esté más o menos a la temperatura corporal. Aunque te parezca poca cantidad de agua, recuerda que al introducir al bebé, el agua subirá de nivel.

A continuación se mete al bebé sujeto por la axila comprobando que el agua le llegue por los hombros. Puede que haya que añadir un poco más de agua o, por el contrario, eliminar un poco. La mejor postura para el bebé es sentado y con los pies tocando las paredes del cubo ¿te suena esa posición? Es la misma que tenía cuando lo llevabas en tu vientre.

Si el cubo resulta mucho más cómodo que la bañera tradicional es porque en él solo necesitas sujetar ligeramente la cabeza del bebé teniendo la otra mano libre para enjabonarle. El bebé puede disfrutar más tiempo de su baño porque el agua no se enfría tan rápido y además gana en autonomía porque no hay posibilidad de resbalones en el cubo.

Laura Vélez. Redactora de Guiainfantil.com