Masaje para bebés con Síndrome de Down

Beneficios del masaje para niños con discapacidad

Marta López EstrínganaReflexóloga

Los beneficios del masaje es algo indiscutible hoy por hoy, además, el masaje entre padres y bebés convierte los beneficios en algo mutuo para ambas partes, beneficia tanto a la persona que lo recibe como a la que lo brinda. 

Al nacer se crea un vínculo que aumenta en medida que los padres comparten tiempo y experiencias con sus bebés. El crear un espacio, un ambiente y una actitud fomenta el 'contacto', algo tan importante para la creación del vínculo afectivo. La relación entre padres-hijos por tanto, se verá beneficiada por el 'apego' y  el 'afecto'.

Beneficios del masaje para niños con Síndrome de Down

Masaje a bebé

Asimilar el nacimiento de un niño con Síndrome de Down o cualquier otra capacidad, a menudo no es fácil, más aún cuando el diagnóstico es inesperado. Los primeros días, e incluso meses, son los más duros para sus padres, apareciendo muchas veces la fase de culpabilidad y de rechazo.

- Enseñar a los padres determinadas técnicas sensoriales de masaje y concienciarlos para que las apliquen periódicamente, les ayudará a fortalecer su relación y les ayudará a vincularse con su bebé desde el primer día por medio de caricias y comunicación, tanto verbal como no verbal. Este, sin duda, es un buen comienzo para reestablecer el vínculo afectivo con nuestro pequeño. 

- El masaje y el contexto en el que se realiza producirán en el bebé una estimulación multisensorial. La técnica de masaje aplicada, la luz, la temperatura, la música, la postura, los materiales que se utilizan, la voz, el tacto, así como la expresión de los padres son factores que estimulan la relajación, la motricidad o la sensibilidad del bebé. 

Cómo dar un masaje a un bebé con Síndrome de Down

Los beneficios que obtiene un bebé con Síndrome de Down son exactamente los mismos que otro bebé sin el síndrome, por tanto, si nuestro bebé tiene estreñimiento se le aplicará el masaje aplicado en la zona abdominal para facilitar las deposiciones, pero además, en el caso de estos bebés, al aplicar las técnicas de Masaje Infantil tendremos que tener en cuenta lo siguiente:

1. Comenzaremos con movimientos enérgicos pero suaves desde la zona distal a la proximal de los miembros con una frecuencia constante o alternante, finalizando con un drenaje muy suave en los miembros. Con esto estimularemos la circulación y la movilidad espontánea del bebé, además del tono muscular. Los bebés con Síndrome de Down suelen presentar al nacer un tono muscular menor de lo normal (hipotonía),  flacidez, y tienen tendencia a la flexibilidad excesiva de las articulaciones 

2. Realizaremos estiramientos en la musculatura facial. Estiraremos la frente, masajearemos la musculatura masticatoria externa y los músculos orbiculares de los labios. Con ello conseguiremos estimular la gesticulación, la concienciación corporal y el tono muscular facial.

3. Como medida preventiva y de tratamiento en fases iniciales realizaremos 'clapping suave' (percusión con palmas de las manos huecas en sentido ascendente) y vibración para evitar la acumulación de mucosidad en bebés. Esta técnica ayuda al bebé a expulsar las secreciones. En bebés con síndrome de Down, debido a su hipotonía generalizada, la intensidad de la tos se ve disminuida ya que la musculatura implicada en la respiración y en la tos también es hipotónica.

4. En bebés con hipotonía es muy útil realizar la técnica abdominal a modo preventivo facilitando la motilidad intestinal y las deposiciones, además de la acumulación de gases. Hemos de palpar suavemente el abdomen del bebé para buscar gases (que suelen acumularse en la zona izquierda) y posteriormente realizar el masaje abdominal.

5. Aplicaremos la técnica orofacial, fomentando la movilidad de la lengua, el inicio de la masticación y la deglución. Para ello se realizará una estimulación intrabucal con presiones suaves en encías y estimulación peribucal de los reflejos primarios. Con esta técnica se pretende conseguir una movilidad general constante y constructiva, disminuir molestias por la dentición y estimular los movimientos de masticación de forma temprana.

Es importante que el masaje lo realicen el padre o la madre del bebé para fortalecer el vínculo afectivo emocional entre los padres y el bebé. Nunca lo realizaremos de forma forzada, ni para el bebé ni para sus progenitores, ya que los beneficios que se derivan del masaje no se conseguirían. Si el bebé presenta fiebre o bronquitis es mejor esperar  para realizar estas técnicas, y si el bebé se encuentra en plena digestión también nos esperaremos. Y por último recordad que es importante consultar a vuestro pediatra antes de comenzar con el masaje infantil para evitar dañar o estimular negativamente al bebé.