Estimulación musical en bebés prematuros

Beneficios de la música en los bebés prematuros

Yvette DelhomEducadora musical

 La Música es imprescindible para cualquier estimulación positiva en nuestros hijos. Utilizar estímulos auditivos y musicales en bebés prematuros tiene efectos sorprendentes y positivos para su evolución.

¿Es posible que un bebé  prematuro identifique una melodía y la reconozca cuando  se encuentra en la incubadora? ¿ Tiene beneficios para su desarrollo y recuperación? Por supuesto que ¡SÍ!

Beneficios de la música en la evolución de los bebés prematuros

Bebé prematuro

El oído es el primer órgano que se desarrolla en periodo de gestación y empieza a funcionar a partir del quinto mes. Al tener un bebé prematuro, cualquier estímulo que realicemos a través de la música fortalecerá su recuperación con efectos favorables. Entre sus beneficios están los siguientes:

- Disminuyen su estrés

- Aumentan de peso

- Estabilizan su ritmo cardíaco

- Mejoran la presión sanguínea y temperatura corporal.

Cómo estimular con música a bebés prematuros

Se debe preparar una rutina musical diaria para que la estimulación musical sea la más efectiva.

- Todos los días, realiza una selección de canciones de las que quieras compartir con tu bebé. Busca melodías o canciones que hayas escuchado al estar embarazada y que el bebé de alguna forma la pueda reconocer.

- Canta canciones populares, nanas, tararea. Siempre muy cerca y con tono suave para que note tu presencia.  Debes controlar la intensidad a la hora de seleccionar las canciones para evitar que tu bebé se sienta estresado.

- Cuantos más estímulos musicales y auditivos reciba, mejor estará preparado. Tienen que ser continuados y regulares.

- Hay que tener muy en cuenta, la actitud de los padres, es fundamental. Si la madre o padre se relaja y disfruta de la música al compartirla con el bebé, produce hormonas muy beneficiosas para su desarrollo.

Exponer a bebés prematuros a la Música y a su estimulación añade un efecto  positivo mayor a su recuperación. En definitiva, se refuerzan los vínculos afectivos y por tanto aumentan las motivaciones y el impulso vital del pequeño.