Ventajas y desventajas del andador para bebés

Cómo saber si es bueno que los niños utilicen andador

Marta MarcielRedactora de GuiaInfantil.com

Cuando nos imaginamos que nuestro bebé comenzará a dar sus primeros pasos, en nuestra mente aparece la mágica imagen del niño pasando del gateo a andar agarrado a nuestra mano. 

Sin embargo, muchos bebés necesitan un plus de estimulación y esto puede venir motivado gracias al uso del andador. Se trata de un aparato defendido y criticado a partes iguales, que encierra ventajas e inconvenientes dependiendo de su utilización. 

Las ventajas del andador para los bebés 

 El andador de los bebés

Algunas de las ventajas del andador para los niños es que ayudan a que por primera vez su cuerpo esté completamente erguido y vaya dando con los pies en el suelo sin ayuda de las manos. También es un buen componente para que el niño pueda desplazarse por el interior de la casa sin resbalones -aunque siempre hay que estar pendiente para que no haya ningún accidente-.

Aunque no es recomendable que se use para aprender a andar como tal, el andador sí que puede estar presente en la vida de nuestro hijo como un complemento más o juguete para el entretenimiento. 

Por qué son malos los andadores para los bebés 

Sin embargo, encontramos otra serie de razones que encuentran desventajas en el hecho de que los bebés utilicen andador para comenzar sus pasos. 

- Realmente no enseñan a andar: Lejos de lo que pueda parecer en un primer momento, el andador no es un elemento fundamental para que el niño comience a dar sus primeros pasos. Muchas veces supone justo el efecto contrario, porque el niño no aprende a caminar con él, sino a deslizarse arrastrándolo.  

- Pueden alterar negativamente el desarrollo: El desarrollo de las piernas del niño es importante en el día a día de sus primeros pasos, y con el andador no conseguirá llevar a cabo el proceso de la forma necesaria. 

- Puede provocar accidentes: Aunque es cierto que el andador puede utilizarse como un juguete, puede ser muy peligroso, ya que si perdemos de vista al niño en un segundo, podría rodar por las escaleras con el andador. 

- Es malo para la capacidad motriz: El niño necesita aprender a andar no solamente con las piernas, sino también con la ayuda de la psicomotricidad de sus brazos. Esto no se consigue a través de un andador, que incluso contribuirá negativamente a que los brazos no se muevan acompasados con las piernas.