Origen e historia de los huevos de Pascua

Por qué se decoran y comen huevos en Semana Santa

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

El Domingo Santo es uno de los días del año en que se consume más chocolate, en concreto huevos de chocolate. ¿De dónde viene esta tradición? El huevo de Pascua, desde los principios de la humanidad, ha sido sinónimo de fertilidad, esperanza y renacimiento.

En la mitología egipcia, el huevo alcanzó importancia cuando el ave Fénix se quemó en su nido y volvió a renacer más tarde, a partir del huevo que lo había creado en un principio. Los hindúes también sostenían que el mundo había nacido de un huevo.

Los huevos de Pascua en Semana Santa 

Cuál es el origen de los huevos de Pascua

La tradición de regalar huevos de chocolate en Pascua está muy arraigada en países como Estados Unidos, Inglaterra y algunos países centroeuropeos. 

En los albores de la Edad Media, durante las celebraciones se regalaban huevos de gallina o de pato a los niños. Los cristianos adoptaron esa tradición y, probablemente, la prohibición de comer huevos durante 46 días de penitencia (Cuaresma), decretada por la Iglesia en el siglo IX, fue lo que hizo tan popular su consumo tan pronto empezaba la Pascua.

Los huevos eran guardados durante los días prohibidos, y cuando se terminaba esta etapa de ayuno, se regalaban de unos a otros. Para conservar y mantener frescos los huevos, se bañaban en una fina capa de cera líquida, creando así la costumbre de colorearlos y decorarlos para regalarlos después.

A principios del siglo XIX, en Europa, los alemanes, italianos y franceses ya empezaron a hacer huevos a base de chocolate, que contenían regalos en su interior. Las duras prácticas de penitencia y ayuno se suavizaron con el tiempo, pero la tradición de celebrar la Pascua comiendo y regalando huevos todavía perdura.

El conejo se asoció a esta tradición de los huevos de Pascua ya que desde tiempos ancestrales es símbolo de fertilidad y se solían realizar celebraciones a esta diosa al inicio de la primavera, fecha en la que se celebra la Pascua. Además, según la tradición, un conejo estuvo encerrado en el sepulcro junto a Jesús y presenció su resurrección. 

Hoy en día los padres esconden los huevos en el jardín de la casa y los niños han de recogerlos el domingo de Pascua y los depositan en cestas. Una fiesta que los niños esperan con ansiedad y disfrutan al máximo.