5 consejos para elegir el color de la habitación del bebé

Cómo escoger el color de la pared de una habitación infantil

Yolanda Corbillón BelloDecoradora

¡Qué emocionante! ¿verdad? Estás esperando tu bebé y vas a empezar a decorar su habitación. Tienes tanta ilusión y tantas ganas de poner manos a la obra que no sabes por dónde empezar. Has visto muchas revistas, imágenes, escaparates y ahora llega la hora de la verdad. Vamos a intentar ayudarte un poquito con estos consejos para escoger color para la habitación del bebé.

De qué color pintar la habitación del bebé

Elegir el color para la pared de la habitación del bebé

1- El objetivo es conseguir un ambiente cálido y agradable, que invite a la relajación y al sueño, así que es preferible que utilices tonos suaves y claros.  Los tonos oscuros tienen más carácter y fuerza decorativa siendo menos aconsejables para dormitorios de bebés.

2- Busca un color base sobre el que trabajar y sobre el que girará toda la decoración. Lo puedes combinar con otros colores de la misma gama o que sean opuestos en la escala cromática pero siempre busca un equilibrio. La armonía transmite seguridad.

3- Los colores neutros como blancos, cremas, tostados o grises muy claritos los puede utilizar si la habitación es pequeña. Van a agrandarla visualmente el espacio. El techo pintado de blanco o un tono más claro que las paredes aumenta la sensación de altura. También son una buena elección si buscas un ambiente sosegado y elegante que transmita paz. Para animarlo un poco utiliza toques de color en los complementos y textiles.

4- Los colores fríos como el azul, verde, malva y violeta en todas sus gamas también son muy relajantes. Estimulan la concentración y son colores “frescos” muy indicados si el dormitorio es especialmente caluroso. El azul ha sido siempre el color de elección cuando el bebé es niño; además el tono celeste crea atmósferas ligeras y suaves. Los malvas y violetas son más femeninos y elegidos a la hora de decorar los dormitorios de las niñas.

5- Para habitaciones poco luminosas o muy frías te recomendamos colores cálidos como el amarillo o naranjas suaves. Además crean ambientes muy acogedores aportando mucha luz. Si eliges estos colores en sus variantes más intensas los puedes “rebajar” combinándolos con colores fríos o neutros como el blanco. Si te decides por el rojo úsalo sólo en determinados elementos o una sola pared ya que es muy poderoso y es demasiado estimulante para una zona de descanso.

Recuerda que la pintura es un recurso decorativo que se complementa perfectamente con otros como el papel pintado, murales, vinilos, frisos de madera… Hay muchas posibilidades.