Cómo enseñar a los niños el ciclo del agua

Trucos para que los niños aprendan por qué es así el ciclo del agua

Marta MarcielRedactora de GuiaInfantil.com

'Mamá, ¿por qué cae agua de las nubes?', esta es una frase que probablemente nuestros hijos nos hayan formulado más de una vez. Y posiblemente, después de una breve explicación acerca de la lluvia, y del ciclo del agua en general, los pequeños de la casa hayan querido saber más y más.

Aunque este tipo de conocimientos los niños los adquieren en el colegio, siempre están dispuestos a que su familia les cuente todo aquello que tiene que ver con el ciclo hidrológico y esa manera mágica que tiene el agua del mar de evaporarse, condensarse y convertirse en una nube que después rociará con lluvia a la tierra.

Cómo ayudar a nuestros hijos a aprender el ciclo del agua

Cómo enseñar a los niños el ciclo del agua

Para explicarles a nuestros hijos este concepto tan útil, lo primero que hemos de hacer es presentarles el propio agua en todas sus formas, con el fin de que luego entiendan el proceso. Relacionar los conceptos del ciclo del agua con la vida real les ayudará a conseguir entenderlo si además se divierten.

Explicarles cada forma que es capaz de otorgar el agua -a través de ello de forma real, o con ilustraciones-, hará que les llame mucho la atención la transformación que puede llevar el agua: 

-El estado líquido del agua: Es el más sencillo, puesto que ellos mismos pueden palpar ese agua con el que se bañan, que beben, y con el que se mojan cuando éste cae de las nubes.

-El estado sólido del agua: A todos los niños les llama la atención un hielo, que fácilmente pueden reconocer, y qué decir de la nieve. De este modo también entenderán su estado. Además, que vean con sus propios ojos cómo se derrite hará que entienda el anterior, o el siguiente. 

-El estado gaseoso del agua: Para que los niños puedan comprender por qué el agua de los mares se evapora y después se convierte en precipitación, podemos hacer la prueba con ellos con un recipiente o un paño mojado en una ventana, de esta manera lo comprenderán fácilmente.

El ciclo del agua explicado para niños a través de dibujos

Una vez que hayan entendido esto, podemos pasar al propio orden del ciclo del agua, que lo haremos a través de dibujos para que nuestros . Para empezar, hemos de ir paso a paso, otorgándoles incluso ojos, boca y 'vida' a cada uno de los elementos: el sol, los ríos, mares y nubes, entre otros.

También es necesario que establezcamos direcciones a través de flechas para que no pierdan la dinámica y el recorrido del proceso hidrológico. 

- Dibujo 1: El sol evapora el agua del mar. Para que les sea mucho más divertido y dinámico, podemos dibujar a un 'señor sol' que aspira con su gran boca el agua que podemos ver plácidamente en el mar. Con flechas que marquen cómo el agua de los mares u océanos sube hacia arriba, los niños entenderán por qué el agua se convierte en partículas gaseosas.

- Dibujo 2: La condensación de las nubes. Estas partículas anteriores, que podemos dibujar con colores divertidos que llegan del mar al cielo, son las que se convertirán posteriormente en nubes. Además, no podemos dejar a un lado a otro personaje fundamental: el viento, que será el que arrastre las nubes a distintas partes de la tierra. 

- Dibujo 3: La precipitación de las nubes. Las lluvias o precipitaciones son aquellas que caen desde las nubes que se han formado con las partículas gaseosas desde el mar, y que volverán a la tierra. Podemos dibujar divertidas gotas, felices por caer de nuevo al lugar del que proceden. Aquí podemos recordar a los pequeños que el agua puede ser líquida, o convertirse en hielo o nieve dependiendo de la zona.

- Dibujo 4: En este, podemos continuar con las gotas de lluvia que cayeron muy contentas de las nubes, y que han vuelto a la tierra, filtrándose en ella para regresar a su casa, al mar. Así seguiremos teniendo dónde bañarnos en verano. 

- Dibujo 5: Los ríos. Para que los niños no se pierdan en que solamente se pueden crear mares, también tenemos que entender la parte de los ríos, ya que estas gotas de lluvia que caen de las nubes también dan lugar a los ríos y manantiales. A este proceso se le llama infiltración, y es el que consigue que aunque se formen estos acuíferos, regresen al mar igualmente y se complete el ciclo.