Cómo hablar del suicidio a los niños

Cómo y por qué hablar del suicidio con los hijos

Sara TarrésPsicóloga Infantil

Hay temas difíciles de afrontar y explicar a nuestros hijos. Temas tan dolorosos como la muerte, ya sea por enfermedad, accidente o suicidio. Y por miedo a no saber cómo explicarles o a la reacción de los niños ante un suceso tan triste, penoso y trágico, erróneamente tendemos a pensar que es mejor mantenerles al margen.

Y así les intentamos proteger, también erróneamente, silenciando el suceso o contándoles mentiras piadosas. Sin embargo, es mejor dar una explicación sincera sobre lo ocurrido y evitar silenciar, negar, mentir u ocultar la realidad ya que al final estas estrategias pueden acabar fracturando los vínculos de confianza que los niños depositan en nosotros, sus adultos de referencia. 

Pautas sobre por qué y cómo hablar del suicidio a los niños

Explicar el suicidio a los hijos

- Es importante que hablemos del suicidio incluso si éste no es algo que haya ocurrido en nuestro entorno más cercano.

- A pesar de la dificultad que entraña hablar y explicar el tema de la muerte en general y del suicidio en particular es importante que se traten abiertamente en familia, siempre desde la tranquilidad, el respeto y cómo no, desde el dolor.  

- La muerte forma parte de la vida y los niños necesitan poder entenderla. Evitar hablar de ella solo pospone lo que un día deberán afrontar inevitablemente. Sabemos que no es fácil y mucho menos si la muerte ha sido por suicidio, un tema rodeado aún por el silencio y la vergüenza. Sin embargo y a pesar de la dificultad que entraña a los propios adultos poder entender el suicidio, éste debe ser abordado abiertamente y compartido con los niños.

- Hablar del suicidio, desmitificando algunos de sus tópicos, puede ser un factor de protección reduciendo el riesgo a que se lleve a cabo.

- Hablar sobre el suicidio ayuda a comprender qué es y porqué una persona se siente tan triste y abatida que decide no seguir sufriendo poniendo fin a su existencia.

- Los niños son capaces de comprenderlo todo si adaptamos nuestro lenguaje a su nivel de edad y madurez.

- Si el suicidio ha ocurrido en un entorno familiar cercano el niño debe tener la tranquilidad de que ninguna de sus conductas provocó la muerte de su ser querido.

- Compartir el dolor de la pérdida ayuda a expresar sus sentimientos, de dolor, rabia, impotencia, enfado, … permitiendo elaborar un proceso saludable de duelo.

- Explicar, siempre en función de la edad, que determinadas enfermedades mentales causan un profundo malestar y deseos de dejar de sufrir. En realidad las personas que se suicidan no quieren morir, solo desean poner fin al sufrimiento que sienten.

- Por eso es tan importante que aprendamos a hablar con las personas más cercanas, a buscar ayuda, a compartir nuestro dolor y sufrimiento.  Hablar de los sentimientos es el primer paso para alentar a vivir. Cuando los miedos se comparten con otro, es más fácil resolverlos