Cómo hacer dictados divertidos para los niños

Qué es y para qué sirve el dictado en el aprendizaje infantil

Marisa Alonso SantamaríaPoetisa

Cuando leemos un texto en voz alta, vocalizando cuidadosamente, y haciendo pausas en los puntos y comas para que los niños puedan escribirlo, decimos que estamos haciendo un dictado.

Si elegimos textos aburridos, el dictado será aburrido, pero si elegimos textos que sean de su interés, adecuados a la edad y nivel de los niños, haremos que para ellos sea divertido. 

Cómo hacer dictados divertidos para los niños

Madre dicta a niña

Para empezar podemos elegir textos cortos, sin palabras muy complicadas y que hablen de su vida cotidiana. Podemos hacer un dictado hablando de la higiene diaria, de sus mascotas, de lo que hacen cuando van al parque, etc. Un ejemplo puede ser:

'Esta mañana he ido al mercado con mamá. Hemos comprado fruta y verdura y una torta de pan muy rica. Después hemos ido al parque, y me he encontrado con mi amigo Vicente. Hemos subido por el tobogán y hemos jugado un rato a columpiarnos. Mamá nos ha dado un plátano a cada uno y enseguida nos hemos ido a casa, porque ha dicho que tiene que hacer la comida'. 

Los dictados hacen que los niños presten más atención a lo que escriben, aprendan ortografía y el significado de nuevas palabras, y si lo hacemos por medio de textos entretenidos se lo pondremos más fácil al relacionarlas con la historia que les proponemos.

Un dictado divertido con una rima para niños

Si queremos, por ejemplo, que los niños aprendan la diferencia entre las palabras, baya, valla y vaya, podemos hacerlo a través de una historia con rima. Primero expondremos las tres palabras y su significado y les diremos que vamos a hacer un dictado para que ellos las escriban correctamente y puedan pensar y se concentren más.

- Baya: Tipo de fruto carnoso con semillas rodeadas de pulpa; p. ej., el tomate y la uva.

- Valla: Estacas clavadas en el suelo o tablas unidas, para cerrar algún sitio o señalarlo. Romper, o saltar, alguien la valla.

- Vaya: 3ª persona del singular, del presente de subjuntivo del verbo ir.

EL OSO HAMBRIENTO

Un oso que estaba hambriento

babeaba ante unas bayas,

pensaba como comerlas

sin saltar una gran valla.

 'Vaya por allí', le dijo,

un pequeño puerco espín,

y rodeando la valla

pudo alcanzar el festín.

 

Al relacionar hambriento, comer y babear con bayas, saltar y rodear con vallas, y vaya del verbo ir, será más fácil para ellos aprender la manera de escribir las palabras si recuerdan bien la historia.

Así podremos inventar diferentes dictados con las palabras y reglas ortográficas que queremos que aprendan y según el nivel deseado.

Después podemos hacer un pequeño resumen de nuestra historia y supervisar  y corregir individualmente los dictados de los niños para asegurarnos de que está bien, y nunca  dejar de felicitarles.