Cómo ayudar a los niños a superar los complejos

Consejos para educar a niños con problemas de autoestima

María José RoldánMaestra y Psicopedagoga

Los niños cuando tienen un complejo siendo pequeños es porque los demás le han etiquetado o les han acomplejado de algo, porque ellos por sí mismos no deberían tener ningún tipo de complejo. Depende del entorno el que lo desarrollen o no, porque si crece en un entorno donde le aceptan y le apoyan sea cual sea su condición física o psíquica, los complejos simplemente dejarían de existir. Los complejos aparecen por una falta de tolerancia y respeto por parte de la sociedad.

Gordo, flaco, narizón, orejotas, cuatro ojos, gorda, foca, jirafa... son muchos los motes crueles que los niños se ponen unos a otros destacando las características que resaltan de la 'normalidad'. Esa característica física muy fácilmente se puede convertir en un complejo y en aquello que se piensa que hace diferente, deriva casi inevitablemente en una baja autoestima en los niños, algo que afectará en su relación con los demás. 

4 consejos para ayudar a los niños  a superar los complejos

Niña mira por la puerta

Este pensamiento irracional parece difícil de superar, pero no es imposible. Lo primero que deberá hacer un niño para superarlo es sentirse querido, aceptado, que en su entorno vea su 'defecto' (porque de defecto no tiene nada realmente) como algo normalizado en su entorno cercano, y así podrá aceptarse y a respetarse a sí mismos. A continuación tienes  algunos consejos para ayudar a tu hijo a superar su complejo:

1. No minimices el problema. Si lo exageras o no le dices nada no le servirá en absoluto. En cambio, si tu hijo ve y siente que te preocupas por sus sentimientos le estarás ayudando más de lo que te imaginas. Escúchale y pregúntale cómo se siente y qué es lo que le preocupa, empatiza con él y así no se sentirá como el único en el mundo que tiene un complejo.

2. Los amigos de verdad existen y no les importará su condición. Hazle ver que siempre encontrará personas que serán sus amigos de verdad y que no le darán importancia a su condición física porque le querrán por cómo es él de verdad. Explícale que el chico guapo del colegio puede parecer que tenga más amigos, pero ¿realmente son de verdad? Es mejor tener poco amigos y que sean los mejores  a tener muchos y que no sean reales. 

3. Convierte el defecto en una virtud. Habla con tu hijo sobre el lado positivo de ser diferente. Por ejemplo si se burlan de él por ser demasiado alto, hazle ver que será más ágil, que correrá más rápido que los demás y que podrá llegar a los lugares que otros no podrán alcanzar por ser más bajitos.

4. Y sobre todo, resulta fundamental que enseñes a tu hijo a respetarse a sí mismo y a los demás, y para ello tendrás que valorarle y no resaltar sus defectos nunca bajo ningún concepto. Tu hijo debe sentirse querido y apreciado por su familia.