Por qué el miedo no sirve para educar

La amenaza y el miedo en la educación de los niños

María José RoldánMaestra y Psicopedagoga

Seguro que recuerdas cuando eras pequeño/a y alguien te dijo que si no te ibas a la cama pronto 'vendría el coco' o quizá 'el hombre del saco' y te llevaría con él, porque era el 'hombre malo' que se llevaba a los niños que no se dormían pronto

Aunque 'el hombre del saco' también era aquel malvado ser que se llevaría a los niños que no hacían caso de sus padres, sin importar qué fuera anulando la personalidad de los niños... esto es educar con miedo. El miedo no sirve para educar, el miedo asusta para imponer reglas. Pero los niños crecen y empiezan a darse cuenta que ese 'hombre del saco' no existe.

Utilizar el miedo en la educación del niño es negativo

Padre regaña a su hijo 

Pero no hace falta irse tan lejos en el recuerdo para encontrarnos a padres y profesores que usan el miedo para educar hoy en día también. Son muchos los adultos que educar en miedo basado en amenazas como por ejemplo: 'Si no haces lo que te digo te castigaré', 'Si no haces los deberes repetirás curso y estarás con los pequeños', 'Si te portas mal en clase irás con los niños de tres años', 'Como no me obedezcas no podrás salir a jugar', 'Si no tienes buenas notas, olvídate de la piscina en verano'... y así los ejemplos pueden ser infinitos.

Educar en medio es anular el criterio del niño, es no dejarle opción, es no darle la oportunidad de que sean ellos mismos quienes sientan la necesidad de hacer las cosas y por tanto de ser responsables. Educar en miedo es anular la personalidad de los niños y que no sean capaces de tomar decisiones por ellos mismos. 

4 razones para no utilizar el miedo en la educación infantil

La educación no es 'obedece a lo que te digo', los adultos debemos enseñar a los pequeños a que tomen decisiones, a que sepan qué es lo mejor en cada momento y que entiendan por qué es así, que sepan que si no actúan correctamente tendrán consecuencias negativas y si no quieren actuar de ese modo verán las consecuencias, pero sin necesidad de miedo, simplemente avisarles de lo que hay. Algunas ejemplos serían: 'Si no cenas lo que tienes en la mesa te acostarás con hambre', 'Si no haces los deberes mañana te costará aprender la lección', etc.  

1. Porque anula la personalidad de los niños y no les enseña a cómo va la vida. Ellos necesitan las consecuencias naturales para saber cómo actuar.

2. Porque no se les dice qué se espera de ellos, simplemente se espera a que obedezcan convirtiéndoles en seres sumisos sin criterio propio.

3. Porque las amenazas no dan confianza ni seguridad en la familia, algo imprescindible para el desarrollo infantil.

4. Porque el miedo anula la comunicación entre padres e hijos afectando considerablemente al vínculo afectivo.