Cómo educar el cerebro de los niños

Qué es la neuroeducación infantil

La Neuroeducación infantil es una disciplina de reciente aparición que agrupa conocimientos neurocientíficos, psicológicos y educativos, que trata de acercar a los padres y educadores conocimientos sobre cómo funciona el cerebro de los niños y cómo el medio que los rodea facilita o dificulta su desarrollo, para así poder potenciar su proceso de aprendizaje y disminuir los factores de riesgo. 

En este sentido, los padres, tienen el rol fundamental de proporcionar a los niños los recursos adecuados para su aprendizaje y si conocen cómo funciona el cerebro, pueden ayudar de un modo más efectivo a su desarrollo integral.

En qué consiste la neuroeducación infantil

Cómo funciona el cerebro de los niños

Los estudios científicos demuestran que la primera infancia (desde el nacimiento hasta los 6 años) es una etapa crucial que requiere de unos cuidados y de unas experiencias esenciales que permitan construir en el cerebro infantil pilares sólidos para una adecuada enseñanza futura

- Nutrición: El cerebro de los niños requiere de una dieta equilibrada para cumplir con las funciones cerebrales esenciales y la desnutrición provoca retrasos en el desarrollo motor y cognitivo como falta de atención o pobre capacidad de memoria, lo que afecta a la capacidad de aprendizaje.

- Sueño: Los niños deben dormir las horas indicadas para su edad, ya que el sueño permite el afianzamiento y consolidación de los aprendizajes realizados durante el día en la memoria a largo plazo y mantiene los niveles de atención durante el día. 

- Ejercicio físico: Los niños deben realizar ejercicio físico de forma habitual, especialmente ejercicio aeróbico, ya que mejora el rendimiento cognitivo al provocar modificaciones en la estructura y funcionalidad de su cerebro que facilitan los aprendizajes. 

- Curiosidad: El aprendizaje en los primeros años de vida debe ser espontáneo, lúdico y placentero ya que si se activa la curiosidad del niño, se activa también la atención y se facilita la adquisición y consolidación de las cosas aprendidas. Una forma de aprender a través de la curiosidad es el juego, de modo que es imprescindible que todos los niños tengan tiempo libre para jugar y divertirse aprendiendo. 

- Experimentar. Hasta los 6 años de edad, los niños tienen un pensamiento muy concreto y aprenden a través del movimiento, de percepciones y de sensaciones, ya que además son las primeras áreas del cerebro en desarrollarse. Por ello, los niños necesitan interactuar y experimentar directamente con aquello que se les está enseñando. 

- Nuevas tecnologías: El uso de las nuevas tecnologías (televisión, Tablet, consolas, ordenador) por parte de los niños tiene efectos positivos y puede facilitar el aprendizaje cuando se utilizan de forma moderada (por ejemplo, 15 minutos al día), ya que optimiza la activación de las zonas cerebrales que se encargan de la atención, la memoria, la planificación, el razonamiento, la toma de decisiones o la autoregulación emocional.

- Normas. Los niños deben tener normas desde muy pequeños, ya que les permite saber cómo tienen que actuar y aprenden a anticipar consecuencias, facilitando su aprendizaje. 

- Afecto: El vínculo afectivo desde el nacimiento permite al niño adaptarse al entorno, regular su frustración, confiar en sí mismo y buscar autonomía, factores imprescindibles para el aprendizaje. 

- Aprendizaje por observación:  Durante los primeros años de vida, la mayor parte de los aprendizajes que realizan los niños se producen por observación, de modo que los adultos tienen que actuar como modelo para ellos, ya que los niños aprenden de ellos habilidades cognitivas, sociales y emocionales.

Aroa Caminero

Aroa Caminero
Psicóloga
Centro de Psicología Álava Reyes