10 consejos para padres de niños desordenados

Mi hijo es muy desordenado, ¿qué puedo hacer?

Sara TarrésPsicóloga Infantil

Sabemos que niños pequeños se mueven como peces en el agua en el caos más absoluto. No les importa para nada sacar un juguete tras otro, los peluches por un lado, las piezas de construcción por otro y, si es necesario, desparraman todos los lápices de colores en el suelo para ponerse a pintar, sin problema alguno.

¿Qué podemos hacer para que ordenar se convierta en un hábito y no en una batalla diaria? Hoy os traemos 10 consejos para padres de niños desordenados.

Qué hacer si mi hijo es muy desordenado 

Niños desordenados

Es  importante que nuestros hijos aprendan a recoger desde bien pequeños, por ello debemos ayudarles y acompañarles. Pensemos que ordenar forma parte de un aprendizaje y para ello los niños necesitan modelos a seguir. Si nosotros, los padres,  acompañamos este proceso y les proporcionamos los elementos necesarios (cajas, botes u otro tipo de recipientes) les será mucho más fácil. No obstante hay mucho más que puedes hacer como verás en estos 10 consejos.

1. Presentar el acto de ordenar como una fase más del juego. Los niños se resisten a ordenar porque para ellos significa el fin de la diversión, así que si se presenta como algo dentro del mismo juego será más fácil que se recojan.

2. La edad ideal para enseñarles a recoger sus cosas es sobre los dos años, momento en el que están encantados de hacer cosas por sí mismos y les entusiasma ayudar a los adultos.

3. Cantar canciones o inventar una cuando son pequeños hará que ordenar sea más divertido y no se resistan tanto.

4. Los niños crecen y a veces ya no basta con cantar las canciones que tan bien nos funcionaban antes. Cuando esto ocurre debemos buscar otras fórmulas que motiven, como colocar pegatinas, poner medallas, recompensar de alguna manera el esfuerzo que hacen.

5. Aprovechar la tarea de ordenar para enseñar a clasificar por formas, colores, texturas,...La verdad es que observar las diferencias o las similitudes entre los objetos y agruparlos según si se parecen o no es una tarea cognitiva muy importante en el desarrollo de los niños. Hay que fomentarla y desarrollarla y esta es una buena manera de hacerlo.

6. Evitar recoger por ellos. Los niños deben aprender que las cosas no vuelven a su lugar por arte magia, que es necesario que ayuden a los objetos a volver al lugar donde pertenecen para poder volver a encontrarlos nuevamente para divertirse con ellos.

7. Avisar con antelación de que el juego va a finalizar y que va acercándose el momento de recoger. No avisar con antelación provoca frustración cuando de repente se acaba la diversión sin que nadie haya avisado.

8. Disponer de contenedores, cajas, baúles… Los niños responden muy bien a las rutinas, a las costumbres, si siempre guardamos las cosas en un lugar concreto ellos aprenderán rápidamente dónde deben colocar cada uno de sus juguetes. Te sugiero que ordenéis el material de juego por tipo: coches, puzzles, muñecas, disfraces,… y que cada uno tenga su propio lugar. Esto vale para cualquier otro tipo de situación: mochilas, zapatos, ropa, etc. Dispón de una zona de llegada y salida en el vestíbulo de casa (o en su propia habitación) donde puedan dejar sus zapatos, ropa de abrigo y demás para que no queden esparcidos por toda la casa conforme van llegando.

9. Elogiar el esfuerzo y no esperar la perfección. Castigar por no ser ordenados no va a proporcionarles las habilidades necesarias para serlo, así que ante todo paciencia y flexibilidad.

10. Practicar, practicar y practicar. Enseñar, educar e inculcar este hábito solo se consigue a base de práctica, mucha paciencia y algún momento de desesperación. Pero vale la pena ser constantes porque al final acaba siendo una rutina más.