5 formas de conseguir que los niños nos hagan caso

Cómo manejar la desobediencia de los niños

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Una de las quejas más frecuentes de los padres se refiere a la desobediencia de los niños. 'No me hace caso', 'hay que repetir mil veces las cosas', 'no hay quien pueda con él', son frases muy habituales en muchos padres y madres.

En Guiainfantil.com te vamos a dar unas pautas muy sencillas para que puedas aplicarlas en casa, con tus hijos, y lograr así que te hagan caso y sigan las normas establecidas.

Cómo lograr que los niños obedezcan

Lograr que los niños obedezcan

1- Establecer pocas normas pero claras y concisas: los niños en ocasiones reciben tantas peticiones nuestras que acaban saltándose todas ellas. Es preferible realizar una reunión familiar y establecer 3 reglas principales que deberán cumplir siempre. Podéis dejar las reglas escritas en un papel en algún lugar donde todos puedan verlas. Además, las recordaremos frecuentemente.

2- Aplicar la autocrítica: es conveniente pararnos a pensar qué estamos haciendo mal y por qué nuestros hijos no nos hacen caso. ¿Les damos demasiadas órdenes?, ¿no les ponemos límites?, ¿están demandando más atención de la que les prestamos? Una parte de la solución del problema pasa por que nosotros cambiemos también nuestra actitud.

3- Utilizar el refuerzo positivo: son muchos los psicólogos que afirman que los niños atienden más y mejor cuando les motivamos adecuadamente. Si les animamos a portarse bien, les alabamos cuando han conseguido algo o cambiamos el 'te vas a enterar como no lo recojas' por 'cuando lo recojas, jugamos un rato', el resultado es mucho más efectivo.

4- Dar opciones: podemos preguntarles si prefieren poner la mesa o ayudar a preparar la ensalada, recoger los juguetes antes o después de la ducha... Son pequeñas opciones que le darán autonomía, independencia y la capacidad de tomar sus propias decisiones. Esto les hace sentirse mayores y con más capacidad de control. 

5- Imponer consecuencias: si el niño se ha saltado una norma, no hace caso cuando le llamamos o está haciendo lo contrario de lo que le pedimos, debemos avisarle que esa acción tendrá consecuencias. No hace falta gritar, simplemente le recordaremos, por ejemplo, que no podrá ver su programa favorito si no ha hecho sus tareas, no elegirá el postre si no recoge la habitación o no jugará con su hermano, si no le trata correctamente. Siempre cumpliremos con lo que hemos dicho y la consecuencia será acorde al comportamiento del niño.