5 trucos para padres con hijos que llaman la atención

Cómo llaman la atención los niños y qué pueden hacer los padres

Borja QuiciosPsicólogo educativo

Entre todos los miedos que los niños van desarrollando a lo largo de su desarrollo aparece el recelo que tienen a ser 'abandonados'. No soportan ser ignorados. Y es por ello que los niños reclaman la atención de sus padres cuando sienten no estar recibiendo la atención suficiente.

Cuando el niño reclame nuestra atención, no siempre los hará de forma amable ya que cuando lo hace no se le refuerza de manera adecuada, es decir, no se actúa. Entonces, utilizará otras formas para hacerse notar en las que se le atienda de una 'manera especial'.

Por qué hay niños que llaman la atención con un mal comportamiento

Niña grita

- Hay niños que se portarán mal buscando una respuesta de sus padres, aunque esta sea una regañina porque, así, los adultos dejarán todo lo que están haciendo en ese momento para centrarse en él.

- Otras veces usarán estas llamadas de atención al descubrir que con un comportamiento 'negativo' pueden manejar y chantajear a sus padres. De esta forma ellos mismos manipulan a su familia con expresiones como 'si me porto bien entonces...' 'si no haces esto entonces me portaré mal'.

- Aunque es menos frecuente, hay veces en que los niños no solo quieren atención, sino que además la quieren toda y en exclusiva. Sobre todo, cuando ha llegado otro miembro a la familia.

Cómo llaman la atención los niños

Dentro de este tipo de conductas para llamar la atención encontramos:

- El llanto. Con sus sollozos el bebé expresa aquello que no es capaz de decir con palabras. Es una forma de lenguaje. El hecho de que resulte tan angustioso no es algo casual: la naturaleza lo ha hecho así para despertar en quienes lo oyen la necesidad de acudir.

- Gritar y chillar. Hay niños solo consiguen que le hagan caso, cuando hacen trastadas o su comportamiento es inadecuado. Muchas veces cuando los niños llaman a sus padres de forma adecuada no son atendidos. Hasta que no gritan o chillan, no los tienen en cuenta.

- Las rabietas. Las llamadas de atención vinculadas a actuaciones de rebeldía empiezan a cobrar importancia en torno a los 2 años. Por ejemplo, en un niño que ya está fatigado. El niño ha dicho en varias ocasiones que se quiere ir a casa, que está cansado y su petición hecha de manera adecuada no es atendida por los padres. Finalmente, solo lo tienen en cuenta si explota en una rabieta o protesta desproporcionada.

- Los celos y la rivalidad entre los hermanos. La conducta inadecuada aparece cuando los padres están centrados en uno de los hermanos (normalmente el más pequeño) y portándose mal consigue desviar la atención de sus padres y volver a ser el centro, aunque sea para ganarse una regañina.

- Retroceso en el desarrollo. En sus primeros años, el pequeño siente muchas cosas que no es capaz de expresar con palabras. Por eso a veces puede manifestar su descontento, malestar o incomprensión a través de acciones

5 consejos para frenar las llamadas de atención de los niños

1. Los padres deben considerar si el niño es atendido de manera adecuada y se le presta la suficiente atención.

2. Prestar especial atención cuando el niño se comporta adecuadamente.

3. Que los padres se interesen por los asuntos de sus hijos. Interesarse por lo que están haciendo, implicarse en lo que les piden y elogiar y felicitar cuando se lo merecen

4. Buscar un tiempo de juego compartido con los niños

5. Ignorar conductas inadecuadas, siempre que sea posible hacerlo, de manera que vean que se les atiende mucho más cuando actúan de manera adecuada