7 formas en que se manifiestan los celos infantiles

Así se comporta un niño que siente celos

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Los celos surgen cuando los niños creen que no son lo suficientemente queridos o correspondidos en sus emociones. Son muchas las razones por las que una persona puede tener celos de otra, pero en la infancia, suelen estar enfocados hacia el hermano.

Hermanos mayores sienten celos de los pequeños y viceversa. Los celos pueden manifestarse de muchas formas, algunas muy evidentes, y otras están más escondidas y pueden pasar desapercibidas si no prestamos la suficiente atención. En Guiainfantil.com te contamos de qué manera expresan los niños los celos.

De qué maneras expresan los niños los celos

Síntomas de los celos infantiles

1- Agresividad: pueden llegar a morder, pegar o pellizcar a sus hermanos o amigos de los que sienten celos. Generan resentimiento hacia el niño al que agreden de diferentes formas.

2- Cambio de conducta: se muestran más tercos y desobedientes. Tienen una actitud más desafiante ante los padres oponiéndose a sus normas. Suelen tener un comportamiento más negativo.

3- Vuelta atrás: pueden volver a hacerse pis o caca encima. A pesar de haber logrado hitos como el control de esfínteres, dormir sin chupete o ir al colegio sin llorar, pueden mostrar una regresión en su conducta.

4- Cambios de humor injustificados: pueden mostrarse más enfadados que de costumbre o montar un berrinche por algo que no tiene importancia. Asimismo, se muestran más llorones sin motivo aparente.

5- Actitud infantil: pueden volver a utilizar expresiones más típicas de bebés, utilizar un lenguaje más infantil e incluso realizar algunas conductas más inmaduras como chuparse el dedo.

6- Alteraciones con el sueño: si antes dormían solos sin problema, pueden pedir dormir con los padres, incluso se suelen despertar más a menudo y les cuesta mucho irse a la cama.

7- Falta de apetito: puede alterarse su hábito alimenticio, niños que comían bien se vuelven inapetentes o comienzan a rechazar platos que antes tenían como favoritos. Incluso incitan a que los padres les den la comida.