Cómo ayudar a los niños desconfiados

Consejos para ayudar a niños a los que les cuesta desarrollar la confianza

María José RoldánMaestra y Psicopedagoga

Todos, en algún momento de nuestras vidas hemos sentido desconfianza hacia alguien o hacia algo, y es que es un mecanismo de defensa que tenemos y que a veces simplemente aparece. La desconfianza es una clara señal de miedo y surge cuando pensamos que estamos indefensos, es decir, si nos sentimos inseguros.

Los niños desconfiados

Niños desconfiados

Cuando un niño es desconfiado no es algo que sea totalmente negativo, es una forma que tiene de protegerse y de poner límites a los demás para que no le hagan daño. Pero cuando la desconfianza es extrema, entonces pueden surgir problemas emocionales que deben ser trabajados, y en los niños, serán los padres los encargados de ayudarles a tener más confianza pero sin eliminar del todo los límites para protegerse ante cualquier aspecto que les pueda generar inseguridad. 

Cuando un niño aprenda a confiar en los demás y a poner límites, estará aprendiendo a tener confianza en sí mismo y a tener más autoestima, algo que le hará sin duda, sentirse mucho mejor con el mundo que le rodea. Pero, ¿cómo ayudar a un niño desconfiado?

5 consejos para ayudar a un niño desconfiado

1. Confianza. El lugar donde el niño debe sentir confianza y seguridad es siempre, en el seno de la familia. En el hogar, el niño debe sentir que puede confiar en cada uno de los miembros de su familia y lo más importante que pueden confiar en él.

2. Aceptación. Los niños desconfiados, al sentirse inseguros sienten que la percepción que tienen hacia él no es buena, por lo que deben sentirse aceptados por los demás (sobre todo por sus padres) para poder creer en sí mismos, y después en los demás.

3. Afecto. El afecto es una necesidad que todas las personas necesitamos para poder desarrollarnos con confianza y seguridad en nosotros mismos. Cuando los demás nos aceptan y nos muestran su afecto nos sentiremos importantes y seremos capaces de lograr cualquier cosa, confiando en aquellas personas que lo merecen.

4. Equilibrio. Es necesario que los niños aprendan a encontrar el equilibrio entre la desconfianza y la confianza. No es buena idea desconfiar de todo el mundo, pero sí es bueno dar oportunidades a las personas. Es necesario no confiar en personas que no conocemos pero tampoco desconfiar de tal manera que impida conocer nuevas personas.

5. Experiencias. Hay que ayudar a los niños a no tener miedo de las experiencias, a poder disfrutar de lo que hace cada día. Para ello deberán saber que no todo es perfecto y que existen errores que en ocasiones se cometen, pero que nos sirven para aprender y ser mejores personas.