Cómo enseñar al niño a no ser envidioso

Cómo evitar los celos y la envidia en la infancia

María José RoldánMaestra y Psicopedagoga

Hay niños que aún siendo brillantes y teniendo y más de lo que ningún niño desearía, siguen siendo envidiosos. A algunos les aparece la envidia porque otros niños sacan mejores notas, otros porque han tenido una nueva hermana, otros porque simplemente están creciendo y forma parte del desarrollo. Pero puedes reducir la envidia de tus hijos inculcando confianza en sí mismos, mejorando sus perspectivas, ayudándole a manejar los sentimientos de los celos y de envidia.

Independientemente de lo que le cause a un niño la envidia suele ser porque además de faltarle confianza en sí mismo, también siente una cierta carencia afectiva que tiene que ser solucionada. A continuación te voy a explicar algunas formas para enseñar a un niño a no ser envidioso. 

Para evitar los celos, no compares a tu hijo con nadie

Niña mira la piruleta de otra 

Es muy importante que evites las comparaciones a toda costa. Es posible que pienses que de esta manera estás motivando a tu hijo a tener éxito o a que se conforme con lo que tiene, pero la realidad es que estás colocando presión si le comparas con hermanos o amigos. 

Resulta fundamental que establezcas metas que no se basen en nadie, pero sobre todo, que tu hijo no sienta la necesidad de ser cómo los demás, porque inevitablemente después tendrá el deseo de tener lo que tienen los demás y aparecerá la envidia.

Ayuda a tu hijo a la resolución de conflictos 

Cuando tu hijo tiene problemas con sus amigos o sus hermanos, es importante que vea que como padre o madre o no  tomes partido ni por un bando ni por otro, porque entonces podrá sentir envidia. Resulta fundamental que cuando existen conflictos menores, se ayude a los niños a llegar a acuerdos juntos, para que los pequeños no sientan envidia y se sienta valorados todo el tiempo.

El amor y la atención a los hijos es lo más importante para evitar la envidia

Los niños pueden sentir envidia por cosas materiales o también por comportamientos. Tus hijos necesitan que pases tiempo con ellos de forma individual para sentirse totalmente protagonistas. Los niños pequeños es más que probable que te reclamen más tiempo, pero los hijos algo más mayores es necesario que sientan que estás a su lado, por ejemplo leyéndole un cuento cada noche, o hablando con él en la hora de la comida, etc.

Un gran consejo es hablar sobre la envidia. Hablar sobre la envidia no significa hablar únicamente sobre lo mala que es y cómo las personas no podemos ser envidiosas para ser felices. Hay que hablar también sobre los sentimientos y las emociones que genera la envidia, sentimientos como la ira, la tristeza o el rechazo. Anima a tu hijo a canalizar los sentimientos negativos hacia otros que sean más positivos. Tener una perspectiva optimista en la vida es muy importante para evitar la envidia.