Cómo tratar los problemas de habilidades sociales en los niños

Cómo ayudar a los niños con falta o problemas de habilidades sociales

Elsa Martín PascauPsicóloga

Los problemas de habilidades sociales pueden tratarse de varias maneras, la más común y recomendada es mediante terapias con psicólogos especializados en la materia. 

Un psicólogo puede mostrarles técnicas a estos niños para que aprendan a tener conversaciones con otras personas, a defender sus opiniones ante otros o a que tengan habilidades de comunicación adecuadas.

Por qué tratar los problemas de habilidades sociales en los niños

Niña tímida se tapa cara

También se pueden tratar otras capacidades sociales como el manejo de los conflictos, el aumento de la autoestima y la confianza en ellos mismos o que aprendan a disminuir la ansiedad y la agresividad. Es importante que independientemente de la terapia que se escoja, ésta cumpla con los siguientes objetivos:

Brindar elementos de socialización básicos, como por ejemplo, que los niños aprendan a dar las gracias, iniciar una conversación con un hola, pedir permiso, saber decir las cosas amablemente… Algunas de las técnicas que nosotros ponemos en práctica son los juegos de 'roleplaying', donde los niños deben actuar según el personaje que se les ha sido asignado. De esta manera, mientras juegan están aprendiendo a adoptar distintos comportamientos según la situación que se les plantea.  

Aportar herramientas que permitan a los niños poder expresar sus propios deseos y necesidades. Por ejemplo, si una niña no dice nunca lo que le gusta y acaba jugando siempre a lo que los demás quieren, puede que un día explote y se enfade porque nadie le hace caso. En este caso se le debería enseñar a hacer peticiones y que sepa cómo expresar sus propios sentimientos

- Dar elementos de prevención y manejo de conflictos, mediante técnicas de relajación que les enseñen a saber escuchar y evitar agresiones. Como por ejemplo,  si un niño se enfada con su profesora, debe aprender a no enfrentarse a ella sino a realizar la 'técnica de la tortuga' (agachar la cabeza) y aceptar lo que ésta le diga. 

Fomentar la construcción de vínculos sociales, para que estos niños traten a las personas con empatía, solidaridad y compromiso social. Que sean conscientes que si ignoran a una persona eso la puede hacer sentir triste y que si por el contrario juegan con ella, se sentirá mejor. 

Todo esto es lo que se puede conseguir mediante la realización de simples ejercicios o juegos educativos realizados con psicólogos de forma periódica. Las sesiones pueden ser individuales o en pequeños grupos, aunque se recomiendan más las segundas, ya que así se pueden llevar a cabo ejercicios que fomenten la cooperación y el trabajo en equipo.