El síndrome del niño rico

Cómo saber si nuestro hijo sufre el síndrome del niño rico

Con el ritmo de vida que llevamos hoy en día es muy común que nos encontremos con la falta de tiempo para estar con los hijos, lo que puede hacer que los padres den a los niños excesivas cantidades de libertad, juguetes, sobreprotección, etc. Estos son padres que se sienten mal por no poder compartir su tiempo con ellos o padres que les quieren dar a sus hijos lo que ellos no tuvieron cuando eran pequeños.

Lejos de estar ayudándoles lo que generalmente nos encontramos si les educamos de esta manera es con niños desadaptados, deprimidos y rebeldes. Características que podemos encontrar en aquellos niños a los que llamamos: niños con síndrome del niño rico.

Síntomas del síndrome del niño rico 

El síndrome del niño rico

Los síntomas del síndrome del niño rico, también llamado 'affluenza', se pueden manifestar de diversas maneras. Puede haber síntomas físicos y psicológicos. Desde el punto de vista físico podemos encontrarnos desde dolores de cabeza hasta la aparición de fobias. Desde el punto de vista emocional podemos encontrar:

Ansiedad en el niño. Que se manifiesta en la falta de rendimiento escolar y dificultad para mantener buenas relaciones con sus iguales.

Baja autoestima. Poca o nula valoración de sí mismos.

Poca paciencia. Tienen incapacidad para esperar los 'premios' que creen que merecen.

- No toleran la frustración.

- Tienen una falsa sensación de privilegios.

Pérdida de motivaciones a largo plazo.

Qué niños padecen el síndrome del niño rico

Se puede pensar que este tipo de síndrome solo ocurre en el seno de familias de clase alta, pero esta enfermedad no la padecen solo las personas ricas.

En familias de clase media se está intentando que los hijos tengan de todo. Esfuerzos grandes que los padres hacen por sus hijos ya sea para que tengan todo los que sus padres no tuvieron de pequeños, por la culpabilidad de no pasar el tiempo que les gustaría con ellos o por evitar las rabietas. El problema viene cuando los niños no son conscientes de este esfuerzo