Los cuadros de incentivos en la educación de los niños

Los cuadros de incentivos como alternativa a los castigos en la infancia

Borja QuiciosPsicólogo educativo

Los cuadros de incentivos son un sistema de motivación extrínseca basada en el reforzamiento positivo. Es decir, cuando las emociones, tanto placenteras, como desagradables pueden ser generadas por la recompensa recibida después de realizada una acción.

Aparecen como alternativa al castigo constante al que se recurre por su mal comportamiento. Gracias al sistema de premios que se propone con este tipo de cuadros se trata de reforzar positivamente acciones como portarse bien, realice sus tareas, obedezca, etc.

Cuándo y cómo usar los cuadros de incentivos con los niños

Niña con cuadro de incentivos

Este tipo de tablas se suelen usar cuando el niño tiene alrededor de los 6 años en adelante. Son muy efectivas para cambiar comportamientos concretos, aunque hay que utilizarlas de manera adecuada y no abusar de ellas. Se debe elegir bien la conducta que se quiere cambiar. Debe ser algo que se pueda controlar y donde:

- Lo que pidamos no sea demasiado ambicioso.

- Que el mensaje que queramos dar sea claro.

- Formular lo que se pida de manera positiva.

Se debe colocar en un lugar visible de la casa. Y usar imágenes es mucho mejor que palabras. Una vez puesto en marcha este sistema de incentivos debemos tener en cuenta que: 

1. La gratificación debe ser lo más inmediata posible.

2. Hay que mantener el compromiso: no funciona si un día cumplimentamos el cuadro y otro no. O un día le damos el premio y otro no.

3. Sólo se dan refuerzos positivos. Por lo tanto, solo se obtienen puntos cuando se consigue la conducta buscada, no le pondremos 'puntos negativos' cuando no la haga ni le quitaremos pegatinas cuando se porte mal por otra cosa.

4. Este sistema funciona si se usa de forma excepcional. Si no conseguimos que el peque cambie su conducta y han pasado alrededor de 15 días, es mejor dejarlo y esperar a que esté preparado

Tipos de cuadros incentivos para niños

1. Tabla sencilla. En una cartulina, dibujamos una tabla con una sola fila (el comportamiento a cambiar) y columnas con los días de la semana (de lunes a viernes).

2. Tabla con tres conductas. Solo queremos cambiar una, pero usamos las otras dos para reforzar. Por ejemplo, pondremos dos conductas que le guste hacer al niños junto con la que no le gusta, incluyendo las tres conductas en forma de filas. Al conseguir premios y aprobación por las conductas que no le cuestan, será más fácil cambiar aquella con la que tiene más dificultades.

3. Tabla para situaciones especiales: es la que se usa cuando se da un comportamiento a cambiar en una situación y lugar concretos.

Por qué a veces no funcionan las tablas de incentivos en la infancia

A muchos padres y profesores no les funciona este sistema de incentivos porque no lo administran de manera adecuada. Se dan errores como:

- Los padres y profesores apuntan para eliminar las conductas negativas en vez de incrementar las conductas positivas.

- Fijarse un objetivo inicial inalcanzable o que el cuadro es difícil de mantener para los padres.

- Que los premios sean difíciles de obtener para el niño.