Qué hacer ante el niño desobediente

Consejos para reducir conductas desobedientes en los niños

Elsa Martín PascauPsicóloga

Cuando los padres se encuentran en la situación de que sus hijos no les hacen caso, es importante saber cómo actuar para frenar estos malos comportamientos y evitar que se conviertan en un hábito.

Ante el comportamiento desobediente de los niños, es muy importante la actitud de los padres. Es fundamental que se mantengan firmes en todas las indicaciones que realicen a sus hijos, así como estar siempre tranquilos y hablar pausadamente. Por ejemplo, una forma sencilla de captar la atención de los niños y conseguir que escuchen es agacharse para ponernos a su altura  y mirarlos a los ojos. Así, será más fácil que entiendan y procesen las órdenes que se les den.

Cómo actuar para que no aparezcan conductas desobedientes

Niño desobediente

En primer lugar, la mejor manera para reducir o prevenir las conductas desobedientes en los niños es marcarles unos límites claros desde pequeños. Por ello, algunos aspectos esenciales son:

1. Libertad con límites: es aconsejable que los padres concedan cierta libertad a sus hijos pero dentro de unos límites. Por ejemplo, si el niño tiene prohibido ver la TV más tarde de las 22h, pero se quiere hacer una excepción, es importante explicarle que se trata de un día especial y asegurarse de que lo entienda.

2. Responsabilidad y cooperación: fomentar estas habilidades delegando en los niños algunas tareas, como por ejemplo poner la mesa, es una buena forma de aumentar su autoestima porque ve que sus padres confían en él. 

3. Ser claro y valorar el trabajo del niño: las demandas deben ser claras y breves para que el niño las entienda y no se confunda o se despiste. Además, es importante incluir valoraciones positivas hacia las tareas que el niño hace bien y las que realiza sin que se le pidan. 

4. Otro de los aspectos a trabajar en casa son algunos comportamientos que los padres realizan  sin querer y que pueden ayudar a reforzar las conductas desobedientes.

- ¿Consientes las rabietas? Se tiene que evitar ceder ante la presión de los niños para que no se salgan con la suya y recurran al enfado cada vez que quieren algo.

- ¿Prestas mucha atención a los enfados? Los padres no deberían prestar demasiada atención a los típicos berrinches porque pueden hacerle entender al niño que enfadándose obtendrán atención. 

- ¿Realizas luchas de poder? Muchos padres, sin darse cuenta, suben el tono de voz y las conductas agresivas cuando regañan a su hijo, sobre todo cuando éste se altera o grita. Es importante mantener la calma y no dejarse llevar por las circunstancias.

Qué hacer cuando el niño tiene una conducta desobediente

En este apartado propongo algunas técnicas útiles para que los padres apliquen cuando se encuentren en la situación de que su hijo realiza constantemente conductas desobedientes y quieran reducirlas.

1. Reforzar las conductas positivas: es importante que los padres refuercen las conductas positivas que su hijo realiza, para evitar que se desanimen o frustren. Por ejemplo, la forma más típica de valorar estas conductas es mediante halagos hacia la hazaña conseguida, con una simple sonrisa o premiando a los niños con puntos (como ya comenté en el artículo Conductas Desobedientes).

2. Hacer reflexionar al niño sobre su conducta: es recomendable que una vez el niño se ha tranquilizado, se hable con él para explicarle que no es necesario gritar o hacer pataletas para expresarse y que hay otras alternativas para decir las cosas que le pueden dar mejores resultados.

3. Mantenerse firme ante las conductas inapropiadas: cuando el niño trate mal el material rompiéndolo o tirando cosas, los padres han de mantenerse firmes y hacer que corrija lo que ha hecho. Por ejemplo, si ha pintado una pared se le debería enseñar que la tiene que limpiar después.