El derecho de los niños a la vida y a tener un familia

Todo niño necesita una familia para su cuidado y correcto desarrollo

La Convención Internacional de Derechos del Niño otorga a todo niño el derecho a tener a una vida y una familia.

El niño, para el pleno desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia.

La familia como derecho del niño

El derecho de los niños a tener una vida y una familia

Los niños tienen derecho a una vida digna dentro del seno de una familia, pero una familia no significa solamente que existan lazos de sangre, sino que implica tener un nombre o un hogar, requisitos fundamentales para ser un niño visible y no caer en la discriminación social.

Los padres son el primer eslabón a la hora de garantizar el derecho del niño a una familia, protegiendo al niño, asegurando una correcta educación y desarrollo, y velando por su salud, seguridad y moralidad.

¿Qué sucede con los derechos de un niño que se ha quedado sin familia?

Pese a que un niño se haya quedado huérfano o sin familia, no pierde su derecho a tenerla, ya que las relaciones familiares constituyen una necesidad básica en los niños. Por tanto, los gobiernos deberán organizar un sistema de adoptabilidad mediante el cual se proteja a los menores y se les ayude a tener una nueva familia.

Un niño sin familia es todavía mas vulnerable desde lo emocional a lo social, carece de vínculos afectivos, pero también de un hogar, con el consiguiente riesgo de exclusión, por lo que los gobiernos de los diferentes países están comprometidos a dar prioridad a la situación de estos niños y encontrarles una familia cuanto antes, en la medida de lo posible.

Diego Fernández. Redactor de Guiainfantil.com