Consejos para padres de niños con miedo al colegio

Qué hacer cuando el niño no quiere ir a la escuela

Celia GarabayaEducadora

El hecho de que haya niños que no quieren ir al colegio es algo normal. Podemos decir que una gran proporción de los niños les cuesta mucho enfrentarse a la rutina de la escuela. 

Para los niños el cambio de estar en casa a acudir al colegio es muy importante. Ellos se sienten mayores, y aun más, ellos notan que para nosotros ya no son los bebés a los que teníamos que proteger en todo momento. Este puede ser uno de los motivos por los que el niño sea reacio a asistir al colegio y muestre miedo. Lo que conocemos como el síndrome de Peter Pan: el niño no quiere hacerse mayor.

Cuando el niño no quiere ir al colegio

Miedo a ir al colegio

El miedo de los niños al colegio, sobre todo en edades tempranas, vienen por varias causas:

- Perder la serie de privilegios que tenía el niño por ser un bebé no es fácil para los niños. Pero, si este es el caso, es muy fácil de solucionar. Lo único que tenemos que hacer verle que ser mayor no es algo malo, sino que tiene muchas ventajas. Si el niño no lo entiende, nos bastará con tratarle como un bebé en todo durante un fin de semana. El niño estará deseando seguir creciendo y haciendo las cosas que en verdad le gustan ahora.

- El apego, es algo muy bueno para los humanos. Los niños obviamente necesitan a sus padres, pero es muy importante que aprendan que deben ir viviendo parte de su vida ellos mismos. Sus padres estarán ahí una vez que acabe la jornada escolar.

Qué hacer si el niño tiene miedo de ir al colegio

- La guardería es una buena opción para los niños que no están acostumbrados a tratar con otros niños. La atención que reciben es muchísimo mayor que en el colegio y además el horario de actividades es más flexible. Con lo que las guarderías es un buen sitio para que el niño se vaya acostumbrando.

- Si no hemos podido llevarle a la guardería, tenemos que tomarlo con paciencia porque puede durar un tiempo el período de adaptación.

- Para ayudarle, debemos ampliar las actividades a las que vaya él solo, pero siempre que sean atractivas para el niño.

- Es muy importante que nunca cedamos a sus chantajes, ya que será un paso hacia atrás y complicaremos la situación aun más. Normalmente los niños lo entienden pero en el momento de quedarse solos no razonan. Aunque nos parezca una situación horrorosa. La verdad es que una vez que están en el colegio, el niño se hace a ello e incluso disfruta. El peor momento es cuando llega.

- Si ha tenido una mala experiencia en el colegio y no quiere ir, es muy importante hablar con la profesora lo antes posible. Sólo ella nos puede dar un punto de vista que nunca tendremos de otra forma. El trabajo tiene que ser conjunto para conseguir conocer los motivos que están produciéndolo, y así poder atacar la raíz del problema.

- Si el niño no quier ir al colegio tras las vacaciones, hay que ser comprensivo, es algo muy normal. Después de haber pasado una temporada con un cambio de rutina, a cualquiera le cuesta volver al trabajo. Suele ir en la persona y por desgracia al que le cuesta la vuelta de vacaciones de niño, también le costará de adulto. Debemos ser fuertes y aguantar ya que en un par de semanas el niño volverá a ser el que era.