Hábitos y rutinas en la escuela infantil para niños y bebés

La actitud de los padres frente al periodo de adaptación del niño

En la escuela infantil es esencial el mantenimiento de la rutina, ya que es la base fundamental para la adquisición de la autonomía y el aprendizaje de valores en el aula. Aprender hábitos y rutinas es para los niños una forma de ordenar, programar y adquirir hábitos de autonomía, responsabilidad, bienestar y establecer una relación adecuada con los otros niños dentro de la escuela infantil.

La rutina ayuda a los niños a comprender y aceptar las normas sociales, a respetar a los demás, a cuidar el material, a apreciar el valor de las cosas. Muchos de los principios que enseñamos a los niños se aprenden más fácilmente haciendo todos los días las mismas cosas.

Principales hábitos y rutinas de la escuela infantil

Niños en guardería

1. La entrada: este momento es clave para el desarrollo del día. Se recibe con afecto y alegría al niño. Deberemos transmitirle confianza, comunicar aspectos de interés o escuchar lo que se nos dice será fundamental para el resto del día

2. Momento de higiene personal: los cambios de pañal, el aseo, etc se convierte en un momento de intercambio físico.

3. El juego: tanto en el aula como en los patios de juegos o psicomotricidad es el momento propicio para el desarrollo del juego libre,momento de tomar decisiones, intercambio de juguetes con los compañeros, iniciación a la comunicación, resolución de conflictos,… un momento para el esparcimiento y la diversión, bien individual o colectiva.

4. La comida: momento de respetar las pautas del comedor: permanecer sentado, mantener puesto el babero, esperar la comida, poco a poco adquirir mayor autonomía y comer solo, pasar de la comida ligera a incorporar primeros sólidos. Una dieta sana y equilibrada y unos hábitos de higiene son los fundamentos de este momento del día.

5. El sueño: la siesta y descanso tras haber comido y haberse aseado, un descanso del juego, de la actividad y un reconfortante sueño para “recargar pilas”. Acompañar de palabras afectuosas, de su chupete, de un entorno cálido, con música relajante, instrumental serán claves en este momento del día.

6. El aseo: tras el sueño, debe haber nuevamente aseo (peinarse, ponerse colonia,…). 

7. La merienda: los niños y niñas que salen a la tarde, meriendan, se asean y realizan diferentes actividades hasta que llegan los padres, tales como: psicomotricidad, juego libre, pintura, etc 

8. La salida: En este momento se comenta a padres y madres cómo ha ido el día, se entrega la agenda rellena y se recibe información.

La actitud de los padres en el periodo de adaptación

- La actitud de los padres frente al periodo de adaptación del niño, es la misma que el niño muestra hacia la escuela. Por tanto, es importante mostrar confianza, seguridad y tranquilidad.  

- Es importante tener muy claro que los primeros educadores son LA FAMILIA, a partir de ahí en la escuela se refuerzan y se ofrecen aprendizajes nuevos en situaciones que no se dan en la familia. 

- Para que un hábito se adquiera con éxito es importante tener presente que debe darse en un mismo momento.

- Además de enseñarle, hay que elogiar al pequeño por sus actividades y sus logros. Premiar cualquier avance y reconocer sus logros es la manera más efectiva de que repita de forma habitual lo aprendido y vaya mejorando a medida que sus capacidades se desarrollan.

 

María Algueró, educadora infantil

María Algueró
Experta en Atención Temprana
Maestra de educación Infantil (especialista 0-3)
Educadora de Masaje Infantil. Psicomotricista
Instructora Independiente Cincodeditos 
Instructora de porteo