Síntomas de una mala adaptación del bebé a la guardería

Cuando el bebé no quiere estar en la escuela infantil

Borja QuiciosPsicólogo educativo

Cuando los niños empiezan a ir a la escuela infantil o a la guardería por primera vez, generalmente son días complicados. Para muchos de ellos puede suponer un gran trauma debido a todos los cambios que se producen en su vida.

Todavía son muy pequeños y no están preparados para enfrentarse a la separación del lado de sus padres. Esta es una situación emocional que les provoca sentimientos de miedo y ansiedad. Actitudes como negarse a acudir al centro, llorar o patalear son reacciones de ansiedad muy comunes durante el periodo de adaptación.

Cómo saber si el bebé no se adapta a la escuela infantil

Mala adaptación del bebé a la guardería

Durante los primeros días es normal que el niño tenga reacciones de ansiedad. Incluso los padres se sienten culpables cuando dejan a su hijo llorando ya que piensan que están “abandonándole”.

La ansiedad que se produce en los niños es normal. Al ser tan pequeños no tienen una percepción clara del tiempo, por lo que cuando los padres se separan de él piensa que esta separación será para siempre, lo que le provoca mucha angustia. El problema viene cuando el niño no supera este miedo, ni esta ansiedad. No se acostumbra a los cambios con la ayuda del periodo de adaptación. Hay niños a los que la adaptación les cuesta más y a otros a los que no les resulta efectiva nunca.

Hay conductas que nos pueden mostrar la existencia de problemas en la adaptación:

- El niño se muestra excesivamente dependiente de sus padres. Es normal que los primeros días el niño se aferre más su acompañante. El problema viene cuando esta dependencia excesiva no disminuye en el tiempo.

- El niño muestra retrocesos en su desarrollo. Se vuelve a hacer pis, quiere el chupete o se chupa el pulgar, entre otros. Estos son retrocesos eventuales que pueden ser síntoma de una mala adaptación cuando se mantienen semanas después e, incluso, se intensifican. Algo muy significativo es que empiece a comer mal o vuelva a pedir biberón.

- Cambios de carácter. Se vuelve más callado, tristón, llora con facilidad durante todo el día, no juega, se muestra apático, además contesta, desobedece continuamente…. Nos está queriendo decir algo.

- Problemas de sueño. Requiere tu presencia para poder hacerlo, tarda en dormirse y se despierta con frecuencia durante la noche. No logra asimilar las experiencias vividas durante el día.

Cuando el niño muestre varias de estas conductas es conveniente analizar la situación y después buscar soluciones entre todos. Padres y escuela.

Cómo favorecer la buena adaptación del bebé a la guardería

Este periodo es algo difícil para los niños. Por ello, y para que no se agrave el problema, los padres pueden favorecer al niño en esta etapa siguiendo algunos consejos. Que podamos ponerlos en marcha dependerá de la normas del centro donde llevemos a los niños. Muchas escuelas son muy rígidas en sus pautas a la hora de hacer la adaptación y otras más flexibles.

- En los primeros días pueden compartir el espacio del aula con ellos.

- Ir poco a poco. Cada día pasar más tiempo aumentando el horario al ritmo del niño, teniendo en cuenta que cada niño tiene sus propias necesidades.

- Que exista un trabajo conjunto entre familia y escuela.

- Mostrarnos optimistas y seguros ante el niño sobre su incorporación a la escuela infantil.

- Que el niño sea partícipe de la situación. Darle tareas y rutinas como elegirse la ropa, prepararse la mochila, etc.

- Entablar una relación de confianza con el educador del niño para poder plantearle inquietudes y preguntas