6 consejos imprescindibles para que los niños crezcan bilingües

Estrategias para fomentar el bilingüismo en la educación de los niños

Celia GarabayaEducadora

La educación bilingüe de los niños es cada vez más importante para los padres. Existen diversas estrategias para involucrarse como padres en la educación bilingüe de los niños, que pueden resumirse en 6 consejos imprescindibles para que los niños crezcan bilingües. Todas ellas forman parte del sistema que sigamos para organizar la educación bilingüe de nuestros hijos, que se basa en las actividades y métodos bilingües que no sólo deben seguirse en la escuela, sino también en casa. 

Niños bilingües: 6 estrategias educativas para los niños

6 consejos imprescindibles para que los niños crezcan bilingües

1. El momento. Uno de los datos más importantes cuando hablamos de educación bilingüe es la edad de los niños. Está probado que cuanto antes comencemos con nuestra estrategia, mejores resultados conseguiremos. Además, resultará mucho más fácil la enseñanza de un segundo idioma a los niños cuando son pequeños. Adquieren las dos lenguas de manera natural.

2. La estrategia. Es importante estar involucrado con la educación bilingüe. No está demás que nos organicemos y creemos una estrategia de actuación,. Si uno de los padres es capaz de hablar en inglés de forma natural (aunque no hable perfecto inglés) decidiremos cuanto tiempo hablarle en inglés, o si es todo el rato. Si no queremos hablar siempre al niño en inglés, podemos dividir el tiempo por zonas o actividades, (por ejemplo cuando estamos en el salón le hablo en inglés y fuera en español). Los niños deben tener sus rutinas ya que además de venirles bien, les ayuda a asimilar mejor los conocimientos. Si no tenemos la posiblidad de hablarle en inglés nosotros debemos estudiar las posibilidades que nos ofrece nuestra ciudad, guarderías, workshops, canguros...

3. Escuchar. El niño debe estar inmerso en el inglés durante una gran parte de su tiempo, siendo siempre superior al 25 por ciento del tiempo que pasa despierto. Dentro de este tiempo no se incluye que esté escuchando canciones en inglés, ya que si no se potencian no tendrán ningún resultado.

4. La gesticulación. Los niños pequeños aprenden a hablar y a entender por medio de la relación. Si escuchan una palabra y no la relacionan con nada nunca sabrán descifrar que es. Por eso, es tan importante la gesticulación a la hora de una educación bilingüe. Debemos facilitarle lo más posible la enseñanza, de manera que el niño sea capaz de relacionar las palabras que estamos diciendo con sus significados, así como cuando digamos water debemos señalar agua, o si decimos coche también podemos hacer como que conducimos.

Este es el motivo por el que los niños no aprenden un idioma solamente escuchando música, ya que no tienen nada con lo que relacionarla, debemos apoyarnos en bailes y gestos para que los niños asocien los significados de las palabras.

4. Repetición. A los niños les encanta repetir lo que les gusta, de hecho el reconocimiento de algo ya vivido es una gran satisfacción para los niños. Debemos repetir en todos los aspectos, cuando decimos una frase podemos repetir varias veces la palabra clave mientras hacemos un gesto a la vez, esto ayuda mucho al niño para que la recuerde.

5. Bits de inteligencia o fichas educativas. Es un sistema que se lleva utilizando en el mundo más de 50 años para el aprendizaje en niños en todos los sentidos desde matemáticas a idiomas. Se basa en una serie de fichas con dibujos. Para los idiomas lo que hacemos con ellas es reforzar el vocabulario en el niño, a través de la relación y repetición que antes hablábamos. Además es una actividad que a los niños les encanta.

6. Lúdico. Científicamente está probado que a los seres humanos, ya sean bebés o adultos, les resulta mucho más fácil aprender mientras realizan una actividad que les resulta divertida y entretenida como el juego. Esto tiene muchas explicaciones lógicas entre ellas  que cuando estamos haciendo algo que nos interesa y nos divierte, nuestro cerebro se emplea y se centra más en la actividad sin tener a penas distracciones.